Gracias a la intransigencia de los médicos - no practicarle un aborto para tratarse un cáncer que a la final la llevo a la tumba - tres niñas quedaron huérfanas. Su madre Martha Sulay se convirtio gracias a ello en un símbolo de la despenalización del aborto en Colombia en casos extremos aprobada por la Corte Constitucional.

Hoy por las donaciones recibidas, Valeria, María José y Daniela, de 8, 7 y 3 años, hijas de Martha Sulay González tienen casa propia.
Noticia que nos alegra y cierra el círculo de este post donde anunciábamos la gestión de estas fundaciones para ayudar a las tres pequeñas huérfanas.
1 Comentarios:
Colombia es Pasión
Publicar un comentario