Tornados en Barranquilla III

18 septiembre 2006

Entonces hay que evitar que este sector se siga vulnerando. Que se siga construyendo, erosionando y demás alrededor de esta falla. Plantemos árboles con el fin de –sin ser panteísta – calmar las iras de la naturaleza que de los otros tornados, los que elegimos ya veremos como los calmamos.

Tornados en Barranquilla III

Entonces hay que evitar que este sector se siga vulnerando. Que se siga construyendo, erosionando y demás alrededor de esta falla. Plantemos árboles con el fin de –sin ser panteísta – calmar las iras de la naturaleza que de los otros tornados, los que elegimos ya veremos como los calmamos.

Alcaldía de 300000 votos

09 septiembre 2006

En un análisis muy serio y una lectura muy detallada entre líneas de los procesos electorales, el periodista H. Brieva en su columna de agosto 28 de 2006 nos propone una formula para terminar de una vez con estos alcaldes de ghettos elegidos últimamente por los ciudadanos de esta ciudad, Barranquilla. Necesitamos de candidatos de mas de trescientos votos para que su espectro laborioso sea más amplio.

No mas alcaldes de ghettos elegidos con el mínimo de votos necesarios y que solo sirven y acatan las ordenes de ese reducto, target o nicho que lo llevo a manejar las riendas de la ciudad. Ejemplos hay varios y algunos de nefasta recordación como los despilfarros en compras suntuosas y supervaloradas de inmuebles, sobrepago de liquidaciones a trabajadores inexistente o no laborantes de nuestro distrito, en fin.

Así, amigos míos, preparémonos desde ya para saber por quien votar, quien será capaz de ponerle el cascabel a esta administración que armada de muñecos bien armados, proponiendo el oro y el moro y maquillando una urbe - que lo que necesita es un cambio extremo - deja a un lado la inversión social en puntos específicos como la salud y sobretodo la salud infantil.

El Gran reto de Barranquilla

Columna escita por HORACIO BRIEVA y publicada por el períodico EL HERALDO.

Barranquilla se tornó compleja y, para salir de su actual laberinto, requiere de un apropiado modelo de gobernabilidad. Esto, que es fundamental para el desarrollo, no ha sido posible desde que empezamos a elegir a los alcaldes. No le han parado ni cinco de bolas al tema. Claro que los estragos profundos de la pobreza, de la desaceleración económica y del desgreño institucional, fueron evidentes en la ciudad desde la época en que los alcaldes eran escogidos a dedo por el Gobernador de turno.

En la era de esta elección popular, no puede negarse que se han venido dando en Barranquilla avances indudables en la prestación de los servicios públicos, acompañados, eso sí, de sobrecargas en la economía popular por las altas tarifas. Simultáneamente, las finanzas del Distrito colapsaron, la corrupción se incrementó, la salud y la educación profundizaron su debacle, el espacio público se evaporó tomado por la informalidad, la subnormalidad urbana sigue casi intacta, el mototaxismo con toda su complejidad emergió como fenómeno y, para completar, factores como la guerra interna y el narcotráfico dispararon en la ciudad las estadísticas de desplazados, de desmovilizados paramilitares y de criminalidad.

El reverso positivo de esta aterradora realidad son las señales de recuperación de la economía local, especialmente de la construcción y de ciertos renglones exportadores, sin que ello alcance a superar la tragedia del desempleo y el subempleo.

El diagnóstico podría ser aún más crudo. Porque cada día crece la desesperanzadora certeza de que los problemas de Barranquilla se agigantaron y desbordaron a las instituciones. Una devastadora manifestación de ello es esta especie de ‘epidemia de la muerte’ que se tomó toda la geografía distrital y metropolitana y que nos está conduciendo a creer que morir aquí de muerte natural es un privilegio. Sobre la marcha porque no planifica, y con la ayuda del Gobierno Nacional y Departamental, Hoenigsberg intenta frenar esta ‘epidemia’ con una mezcla de acción policiva y militar en las zonas más complicadas, acción que para ser efectiva tendría que ir de la mano de una labor de inteligencia, capaz de desvertebrar las audaces e implacables redes del crimen.

Este desplome de la ciudad está exigiendo la valerosa actuación de una dirigencia con un conocimiento preciso de los problemas locales y una voluntad mayúscula para encararlos y resolverlos. Es urgente una propuesta dotada de un armonioso cuerpo de soluciones concretas para enfrentar con éxito la crisis local. Tal propuesta debería surgir de una convergencia que coloque a Barranquilla por encima de todo y que, naturalmente, coincida en el propósito de poner en práctica un estilo político que marque una radical diferencia con el que ha venido imperando en la conducción de la ciudad.

Convendría, en ese orden de ideas, que esta vez la coyuntura electoral de 2007 encendiera un gran debate programático y que éste vinculara activamente a la ciudadanía para estimular su democrática participación política. Sería vergonzoso que siguiéramos eligiendo alcaldes de 100.000 votos en una ciudad con un potencial de unos 830.000 electores. Alcaldes con tan precario respaldo en las urnas terminan secuestrados, como lo hemos podido comprobar, por un pequeño círculo de políticos clientelistas y empresarios usufructuarios de las concesiones y los contratos distritales.

Pienso, por esta razón, que el próximo alcalde de Barranquilla debe disponer de un amplio y sólido piso de legitimidad y gobernar sin ataduras politiqueras, pero eso implica que tendrá que ganar ese cargo con el apoyo decidido y entusiasta de por lo menos unos 300.000 electores, hecho político que sí expresaría un claro y contundente mandato popular. Sería una extraordinaria revolución que sepultaría a todos los politiqueros juntos de una vez y para siempre.

Por otra parte, la importancia del proceso electoral de 2007 exige el incremento radical de las veedurías de la sociedad civil para que haya la mayor transparencia desde la zonificación hasta la etapa final de los escrutinios. Varias ONG’s van a confeccionar un plan en esa dirección. Una decidida intervención de la sociedad civil - con el apoyo de los partidos políticos comprometidos con las buenas prácticas electorales y de las autoridades - debe apuntar a facilitarle una mayor fluidez al voto libre, tanto para la elección del alcalde como de los próximos concejales.

La construcción de gobernabilidad es clave para el desarrollo de la ciudad, pues entre gobernabilidad y competitividad hay una coherente ligazón, como lo han venido subrayando con lúcida persistencia los mejores expertos de las más prestigiosas instituciones internacionales. La implantación de un moderno modelo de gobernabilidad en Barranquilla depende de que se abra paso un nuevo proceso de cambio. Y para ello tendría que irrumpir sin temores reverenciales un osado grupo de líderes políticos renovadores y también producirse una masiva y aplastante reacción ciudadana que opte por un cambio radical en la forma de gobernar la ciudad.

El Gran reto de Barranquilla

Columna escita por HORACIO BRIEVA y publicada por el períodico EL HERALDO.

Barranquilla se tornó compleja y, para salir de su actual laberinto, requiere de un apropiado modelo de gobernabilidad. Esto, que es fundamental para el desarrollo, no ha sido posible desde que empezamos a elegir a los alcaldes. No le han parado ni cinco de bolas al tema. Claro que los estragos profundos de la pobreza, de la desaceleración económica y del desgreño institucional, fueron evidentes en la ciudad desde la época en que los alcaldes eran escogidos a dedo por el Gobernador de turno.

En la era de esta elección popular, no puede negarse que se han venido dando en Barranquilla avances indudables en la prestación de los servicios públicos, acompañados, eso sí, de sobrecargas en la economía popular por las altas tarifas. Simultáneamente, las finanzas del Distrito colapsaron, la corrupción se incrementó, la salud y la educación profundizaron su debacle, el espacio público se evaporó tomado por la informalidad, la subnormalidad urbana sigue casi intacta, el mototaxismo con toda su complejidad emergió como fenómeno y, para completar, factores como la guerra interna y el narcotráfico dispararon en la ciudad las estadísticas de desplazados, de desmovilizados paramilitares y de criminalidad.

El reverso positivo de esta aterradora realidad son las señales de recuperación de la economía local, especialmente de la construcción y de ciertos renglones exportadores, sin que ello alcance a superar la tragedia del desempleo y el subempleo.

El diagnóstico podría ser aún más crudo. Porque cada día crece la desesperanzadora certeza de que los problemas de Barranquilla se agigantaron y desbordaron a las instituciones. Una devastadora manifestación de ello es esta especie de ‘epidemia de la muerte’ que se tomó toda la geografía distrital y metropolitana y que nos está conduciendo a creer que morir aquí de muerte natural es un privilegio. Sobre la marcha porque no planifica, y con la ayuda del Gobierno Nacional y Departamental, Hoenigsberg intenta frenar esta ‘epidemia’ con una mezcla de acción policiva y militar en las zonas más complicadas, acción que para ser efectiva tendría que ir de la mano de una labor de inteligencia, capaz de desvertebrar las audaces e implacables redes del crimen.

Este desplome de la ciudad está exigiendo la valerosa actuación de una dirigencia con un conocimiento preciso de los problemas locales y una voluntad mayúscula para encararlos y resolverlos. Es urgente una propuesta dotada de un armonioso cuerpo de soluciones concretas para enfrentar con éxito la crisis local. Tal propuesta debería surgir de una convergencia que coloque a Barranquilla por encima de todo y que, naturalmente, coincida en el propósito de poner en práctica un estilo político que marque una radical diferencia con el que ha venido imperando en la conducción de la ciudad.

Convendría, en ese orden de ideas, que esta vez la coyuntura electoral de 2007 encendiera un gran debate programático y que éste vinculara activamente a la ciudadanía para estimular su democrática participación política. Sería vergonzoso que siguiéramos eligiendo alcaldes de 100.000 votos en una ciudad con un potencial de unos 830.000 electores. Alcaldes con tan precario respaldo en las urnas terminan secuestrados, como lo hemos podido comprobar, por un pequeño círculo de políticos clientelistas y empresarios usufructuarios de las concesiones y los contratos distritales.

Pienso, por esta razón, que el próximo alcalde de Barranquilla debe disponer de un amplio y sólido piso de legitimidad y gobernar sin ataduras politiqueras, pero eso implica que tendrá que ganar ese cargo con el apoyo decidido y entusiasta de por lo menos unos 300.000 electores, hecho político que sí expresaría un claro y contundente mandato popular. Sería una extraordinaria revolución que sepultaría a todos los politiqueros juntos de una vez y para siempre.

Por otra parte, la importancia del proceso electoral de 2007 exige el incremento radical de las veedurías de la sociedad civil para que haya la mayor transparencia desde la zonificación hasta la etapa final de los escrutinios. Varias ONG’s van a confeccionar un plan en esa dirección. Una decidida intervención de la sociedad civil - con el apoyo de los partidos políticos comprometidos con las buenas prácticas electorales y de las autoridades - debe apuntar a facilitarle una mayor fluidez al voto libre, tanto para la elección del alcalde como de los próximos concejales.

La construcción de gobernabilidad es clave para el desarrollo de la ciudad, pues entre gobernabilidad y competitividad hay una coherente ligazón, como lo han venido subrayando con lúcida persistencia los mejores expertos de las más prestigiosas instituciones internacionales. La implantación de un moderno modelo de gobernabilidad en Barranquilla depende de que se abra paso un nuevo proceso de cambio. Y para ello tendría que irrumpir sin temores reverenciales un osado grupo de líderes políticos renovadores y también producirse una masiva y aplastante reacción ciudadana que opte por un cambio radical en la forma de gobernar la ciudad.

Alcaldía de 300000 votos

En un análisis muy serio y una lectura muy detallada entre líneas de los procesos electorales, el periodista H. Brieva en su columna de agosto 28 de 2006 nos propone una formula para terminar de una vez con estos alcaldes de ghettos elegidos últimamente por los ciudadanos de esta ciudad, Barranquilla. Necesitamos de candidatos de mas de trescientos votos para que su espectro laborioso sea más amplio.

No mas alcaldes de ghettos elegidos con el mínimo de votos necesarios y que solo sirven y acatan las ordenes de ese reducto, target o nicho que lo llevo a manejar las riendas de la ciudad. Ejemplos hay varios y algunos de nefasta recordación como los despilfarros en compras suntuosas y supervaloradas de inmuebles, sobrepago de liquidaciones a trabajadores inexistente o no laborantes de nuestro distrito, en fin.

Así, amigos míos, preparémonos desde ya para saber por quien votar, quien será capaz de ponerle el cascabel a esta administración que armada de muñecos bien armados, proponiendo el oro y el moro y maquillando una urbe - que lo que necesita es un cambio extremo - deja a un lado la inversión social en puntos específicos como la salud y sobretodo la salud infantil.

JESUS en Internet

30 agosto 2006

Colaboración de Rafael Barrera Thomen
A propósito de la Red Internet, su uso y abuso es aprovechado ahora para todo!

Por aquí pasa de todo: Chistes verdes, muchos datos importantísimos, mensajes porno, culturales, de política, de cine, propagandas, religiones varias, minusválidos tramposos, niños que murieron de cáncer hace décadas y sus padres aun nos pidenayudas con números de cuenta y todo, avispados, en fin.

Lo digo porque a cada ratos me llegan mensajes como estos : !Sálvense! !Lávense los pecados! !Jesús murió por nosotros para salvarnos!...... y mil vainas mas.

Chucho (así le digo yo a Jesús) se metió en el tremendo berenjenal este de salvar al mundo del pecado haciéndose matar el Mismo... ¿para que?... para nada!

¿Si ven? aquí en la tierra todo sigue igual o peor que antes, nada mas fíjense: antes se daban con lanzas, arcos y flechas, ahora son bombas atómicas, minas, atentados guerras, asesinatos a tutiplén, sicariatos a la orden del día, y gente que muere de física hambre, mejor dicho: Medio mundo queriendo joder al otro medio ya que se demostró hasta la saciedad que la vida vale un carajo y que uno debe defendersesolo y a su familia de la maldad y los peligros de moda: Drogas, Guerras y Perdición.

Definitivamente, después que Dios nos mandó al pelao Jesús para salvarnos y se lo devolvimos hecho una mierda: Crucificado, con espinas en su cabeza y atravesado por una lanza, decidió sentarse ( y le doy toda la razón) y ver como y por que rayos "la humanidad entera que entre cadenas gime" quiere a todas costas aniquilarse ydesaparecer de la faz de la tierra a como de lugar.

El Dios de este mundo vive en cada uno de nosotros, en nuestras acciones diarias en nuestro proceder y en nuestra conciencia, uno mismo se tiene que ayudar y no esperar ayuda de otros ya que el resto se está ocupando de sus propios asuntos.

A la gente de hoy en día no le importa cuantos clavos le metieron, ni por donde al pobre Jesús, ni si le dolieron o si podía o no respirar, ni cuanto pesaba esa cruz, eso quedó perdido en las páginas del tiempo y esto debido al propio sufrimiento de las gentes de hoy en día, el dolor ajeno siempre ha sido igual: sigue como la vida y el tiempo, solo queda la Fe y la Oración, pero esas son cosas muy personales que se hacen en el silencio de nuestra mente en Paz, cada uno con su Yo, creciendo como se dice espiritualmente y no tratando de hacer entrar en cintura a quien no quiere, Recuerden esto :
Espiritualmente hablando La fuerza está en quien desea realmente vivir en paz y tranquilidad, solo orando con tus pensamientos limpios y la conciencia despejada sabrás si has hecho bien o mal y que cosas deberías remediar y no esperemos que lo hagan otros por ti.

No vaya y nos pase como Chucho el bueno que se puso de buena gente a ayudar a Raymundo y todo el mundo y ya ves como le pagaron; con escupitajos y hasta lo mataron clavándolo en una cruz, para que? si la vaina sigue igual.

RAFAEL BARRERA THOMEN
Cooter B/quilla 3799900
COSTEÑO de Barranquilla
Digamos NO al Terrorismo