PAPA NOEL: ¿Patrono de Barranquilla?

27 septiembre 2006

Esta crónica me fue enviada. No he tenido el tiempo de digerirla – como si los textos se digirieran y luego se evacuaran - pero la consideramos de interés general e inclusive hasta polémico. ¿Papa Noel patrono de una ciudad del Caribe?

Curas, Púlpitos y Política.

A los barranquilleros nos quedo el atavismo de repetir con Barranquilla lo que siempre hacemos con el pobre Papa Noel: le pedimos, le pedimos y le pedimos. Le exigimos de todo: educación, agua, luz, telefonía, seguridad, empleo, bienestar... A cambio, ¿qué le damos? Nada.

En aquellos tiempos anteriores al Siglo XVIII, existían dos Santos con el nombre de Nicolás.

El primero y más antiguo, San Nicolás de Bari. El segundo, San Nicolás de Tolentino.

San Nicolás de Bari (año 346), para los que tienen dificultades en reconocerlo, es el famoso y generoso Obispo de Myra, ciudad del Asia Menor, sobre cuya vida y leyendas la cultura de occidente construyó el mucho más famoso icono navideño de San Nicolás: Papa Noel. Su fiesta se conmemora el 6 de Diciembre.

El de Tolentino es el joven monje Agustino (1245) famoso por su vida ascética manifiesta en la observancia de los votos de pobreza y castidad, el uso permanente del silicio y sus ayunos rigurosos de tres y más días a la semana. Cuatro décadas después de su muerte, al ser exhumados sus restos, se encontró que su cadáver permanecía incorrupto.

Que los descendientes de los Barros Angulo De la Guerra Cabeza de Vaca vinieron a Tierrradentro a fundar la Hacienda de San Nicolás entre 1627 y 1637, es una verdad histórica.
Ahora bien, ¿bajo el patronato de cuál de estos dos santos estaban el señor de Barros y sus tierras?

Una indagación sobre las propiedades de la familia Barros Angulo de la Guerra, encomenderos de Galapa, nos lleva- sucesivamente- a Cuba, donde uno de cuyos miembros ejercía la Capitanía General en la Habana y a la Península de Paraguaná donde otro miembro de este linaje era Gobernador de Coro, actual Estado Falcon en la vecina República Bolivariana de Venezuela. Es en este último territorio en donde se me ha posibilitado ubicar propiedades de la parentela de Doña María Arias Cabeza de Baca , esposa del joven Pedro de Barros con quien había ido a residir por aquellos lados .

Fueron aquellas los hatos ganaderos de Moruy, Charaima y Jadacaquiva.

Alrededor de estas haciendas se desarrollaron asentamientos humanos algunos de los cuales han sido absorbidos por el proceso de conurbación- típico de las grandes ciudades del Siglo XX- en tanto que otros conservan su existencia autónoma.
En estas poblaciones, lo pueden constatar los navegantes en la Internet, el único San Nicolás que se menciona como patrono de las iglesias que se levantaron en los primigenios hatos ganaderos y que han sobrevivido con el paso del tiempo es... Adivínenlo.

Sí señor@s: es San Nicolás de Bari. El viejo obispo de Myra, el querido y siempre bien recibido Papa Noel. Ese anciano y santo Obispo era el patrono de las Haciendas de propiedad de la familia de Don Nicolás de Barros (¿De Bari?).

Me pregunto, entonces: ¿por qué Don Nicolás iba a colocar sus haciendas en Venezuela bajo la protección de San Nicolás de Bari y las de Camacho bajo la de San Nicolás de Tolentino?

No veo cuál pudiera ser la razón siendo que, además, la llegada de los Agustinos a Mompox, trayendo la devoción por el Santo Monje de esa orden- San Nicolás de Tolentino- es posterior a 1740. Más tarde, mucho más tarde, tal devoción debió llegar a Barranquilla, seguramente en andas del comercio entre las sedes del intercambio mercantil a orillas del Mar de las Antillas y en las riberas del Río Magdalena: Cartagena, Mompox y Barranquilla.

Los que va de Nicolás a Nicolás.

En todo caso, algo va de un nombre al otro y en ambos se prefiguran la ciudad y su destino.

En el del que fue el primer patrono de la ciudad- San Nicolás de Bari- seguramente a los barranquilleros nos quedo el atavismo de repetir con Barranquilla lo que siempre hacemos con el pobre Papa Noel: le pedimos, le pedimos y le pedimos. Ni siquiera aprendimos la costumbre que hay en otros países de dejar sobre la mesa del comedor galletitas y un vaso con leche para que el buenazo del obispo recobre fuerzas en la agotadora tarea de repartir regalos por todo el mundo en la noche de navidad.

A Barranquilla, los barranquilleros le exigimos de todo: educación, agua, luz, telefonía, seguridad, empleo, bienestar... A cambio, ¿qué le damos?. Nada. Respondemos con desorden, suciedad, ruido, y demás comportamientos inciviles. Ni siquiera pagamos nuestros impuestos a tiempo.

En el caso del segundo Patrono, San Nicolás de Tolentino, nos ha quedado la impronta de la austeridad obligada que nace del empobrecimiento progresivo de la urbe donde los que están en mejor condición económica, escasamente desayunan y almuerzan (o cenan). Las capas medias hacen del ayuno un ritual asociado con el mantenimiento del cuerpo en tanto que los más pobres, los sin esperanzas, aguardan hasta la media noche para ver qué logran entresacar de las canecas de desperdicios que botan los restaurantes.

A la ciudad la han expoliado sucesivas e interminables legiones de bucaneros que acabaron con el músculo y con la fuerza que le imprimía su ritmo vital. Un lumpen que viste ropa de marca, usa perfumes caros y ahora bebe vino, que no Ron Blanco, amenaza con destruir desde sus cimientos, hasta las ruinas de los monumentos que hablan a las generaciones venideras de que alguna vez en esta tierra hubo una clase de hombres y mujeres que hicieron de la ciudad una extensión de su propia vida y por eso la cuidaban, la embellecían y la hacían prosperar.

Para entender este sino, deberé contar a los lectores que una vez que exhumaron el cadáver incorrupto del Santo Nicolás de Tolentino, el cuerpo fue expuesto para la veneración del público en la nave central de la iglesia catedral. De un atardecer para una madrugada, los dos brazos del Bienaventurado fueron robados.
Con los días se descubrió que le fueron saqueados por un Monje…. extranjero…. alemán, Teodoro, quien se llevo el producto del robo para su tierra natal.


Para comentarios y sugerencias: moisespinedasalazar@yahoo.com

Esta crónica me fue enviada. No he tenido el tiempo de digerirla – como si los textos se digirieran y luego se evacuaran - pero la consideramos de interés general e inclusive hasta polémico. ¿Papa Noel patrono de una ciudad del Caribe?

Curas, Púlpitos y Política.

A los barranquilleros nos quedo el atavismo de repetir con Barranquilla lo que siempre hacemos con el pobre Papa Noel: le pedimos, le pedimos y le pedimos. Le exigimos de todo: educación, agua, luz, telefonía, seguridad, empleo, bienestar... A cambio, ¿qué le damos? Nada.

En aquellos tiempos anteriores al Siglo XVIII, existían dos Santos con el nombre de Nicolás.

El primero y más antiguo, San Nicolás de Bari. El segundo, San Nicolás de Tolentino.

San Nicolás de Bari (año 346), para los que tienen dificultades en reconocerlo, es el famoso y generoso Obispo de Myra, ciudad del Asia Menor, sobre cuya vida y leyendas la cultura de occidente construyó el mucho más famoso icono navideño de San Nicolás: Papa Noel. Su fiesta se conmemora el 6 de Diciembre.

El de Tolentino es el joven monje Agustino (1245) famoso por su vida ascética manifiesta en la observancia de los votos de pobreza y castidad, el uso permanente del silicio y sus ayunos rigurosos de tres y más días a la semana. Cuatro décadas después de su muerte, al ser exhumados sus restos, se encontró que su cadáver permanecía incorrupto.

Que los descendientes de los Barros Angulo De la Guerra Cabeza de Vaca vinieron a Tierrradentro a fundar la Hacienda de San Nicolás entre 1627 y 1637, es una verdad histórica.
Ahora bien, ¿bajo el patronato de cuál de estos dos santos estaban el señor de Barros y sus tierras?

Una indagación sobre las propiedades de la familia Barros Angulo de la Guerra, encomenderos de Galapa, nos lleva- sucesivamente- a Cuba, donde uno de cuyos miembros ejercía la Capitanía General en la Habana y a la Península de Paraguaná donde otro miembro de este linaje era Gobernador de Coro, actual Estado Falcon en la vecina República Bolivariana de Venezuela. Es en este último territorio en donde se me ha posibilitado ubicar propiedades de la parentela de Doña María Arias Cabeza de Baca , esposa del joven Pedro de Barros con quien había ido a residir por aquellos lados .

Fueron aquellas los hatos ganaderos de Moruy, Charaima y Jadacaquiva.

Alrededor de estas haciendas se desarrollaron asentamientos humanos algunos de los cuales han sido absorbidos por el proceso de conurbación- típico de las grandes ciudades del Siglo XX- en tanto que otros conservan su existencia autónoma.
En estas poblaciones, lo pueden constatar los navegantes en la Internet, el único San Nicolás que se menciona como patrono de las iglesias que se levantaron en los primigenios hatos ganaderos y que han sobrevivido con el paso del tiempo es... Adivínenlo.

Sí señor@s: es San Nicolás de Bari. El viejo obispo de Myra, el querido y siempre bien recibido Papa Noel. Ese anciano y santo Obispo era el patrono de las Haciendas de propiedad de la familia de Don Nicolás de Barros (¿De Bari?).

Me pregunto, entonces: ¿por qué Don Nicolás iba a colocar sus haciendas en Venezuela bajo la protección de San Nicolás de Bari y las de Camacho bajo la de San Nicolás de Tolentino?

No veo cuál pudiera ser la razón siendo que, además, la llegada de los Agustinos a Mompox, trayendo la devoción por el Santo Monje de esa orden- San Nicolás de Tolentino- es posterior a 1740. Más tarde, mucho más tarde, tal devoción debió llegar a Barranquilla, seguramente en andas del comercio entre las sedes del intercambio mercantil a orillas del Mar de las Antillas y en las riberas del Río Magdalena: Cartagena, Mompox y Barranquilla.

Los que va de Nicolás a Nicolás.

En todo caso, algo va de un nombre al otro y en ambos se prefiguran la ciudad y su destino.

En el del que fue el primer patrono de la ciudad- San Nicolás de Bari- seguramente a los barranquilleros nos quedo el atavismo de repetir con Barranquilla lo que siempre hacemos con el pobre Papa Noel: le pedimos, le pedimos y le pedimos. Ni siquiera aprendimos la costumbre que hay en otros países de dejar sobre la mesa del comedor galletitas y un vaso con leche para que el buenazo del obispo recobre fuerzas en la agotadora tarea de repartir regalos por todo el mundo en la noche de navidad.

A Barranquilla, los barranquilleros le exigimos de todo: educación, agua, luz, telefonía, seguridad, empleo, bienestar... A cambio, ¿qué le damos?. Nada. Respondemos con desorden, suciedad, ruido, y demás comportamientos inciviles. Ni siquiera pagamos nuestros impuestos a tiempo.

En el caso del segundo Patrono, San Nicolás de Tolentino, nos ha quedado la impronta de la austeridad obligada que nace del empobrecimiento progresivo de la urbe donde los que están en mejor condición económica, escasamente desayunan y almuerzan (o cenan). Las capas medias hacen del ayuno un ritual asociado con el mantenimiento del cuerpo en tanto que los más pobres, los sin esperanzas, aguardan hasta la media noche para ver qué logran entresacar de las canecas de desperdicios que botan los restaurantes.

A la ciudad la han expoliado sucesivas e interminables legiones de bucaneros que acabaron con el músculo y con la fuerza que le imprimía su ritmo vital. Un lumpen que viste ropa de marca, usa perfumes caros y ahora bebe vino, que no Ron Blanco, amenaza con destruir desde sus cimientos, hasta las ruinas de los monumentos que hablan a las generaciones venideras de que alguna vez en esta tierra hubo una clase de hombres y mujeres que hicieron de la ciudad una extensión de su propia vida y por eso la cuidaban, la embellecían y la hacían prosperar.

Para entender este sino, deberé contar a los lectores que una vez que exhumaron el cadáver incorrupto del Santo Nicolás de Tolentino, el cuerpo fue expuesto para la veneración del público en la nave central de la iglesia catedral. De un atardecer para una madrugada, los dos brazos del Bienaventurado fueron robados.
Con los días se descubrió que le fueron saqueados por un Monje…. extranjero…. alemán, Teodoro, quien se llevo el producto del robo para su tierra natal.


Para comentarios y sugerencias: moisespinedasalazar@yahoo.com

Acerca de BAQJazz a la Calle I

19 septiembre 2006

Cinco años de BAQJAZZ a la Calle. Y en estos cinco años hemos visto desfilar muchos grupos locales que parecieran colmar la ciudad. Pero no. Etnia Latín Jazz creo que fue el único grupo que ha mantenido su permanencia durante este lustro. Los demás grupos que se han conformado alrededor de este espacio parecieran desaparecer; ojala alguien nos saque de la duda y haya un seguimiento a ver que nos depara el futuro.

Pero en caso que hayan desparecido se entiende. En esta aridez musical en que nos desenvolvemos sin espacios alternos para una permanencia masiva de grupos como bares de música en vivo, tardes de retreta –cambiemos el término por Latín sesión – y demas. ¿Que tan posible seria grabar un disco con 10 temas originales de los grupos que han pasado por el certamen y esto se institucionalice para que el aglutinamiento dentro del mismo grupo se mantenga y motive a seguir en la lucha?

Acerca de BAQJazz a la Calle I

Cinco años de BAQJAZZ a la Calle. Y en estos cinco años hemos visto desfilar muchos grupos locales que parecieran colmar la ciudad. Pero no. Etnia Latín Jazz creo que fue el único grupo que ha mantenido su permanencia durante este lustro. Los demás grupos que se han conformado alrededor de este espacio parecieran desaparecer; ojala alguien nos saque de la duda y haya un seguimiento a ver que nos depara el futuro.

Pero en caso que hayan desparecido se entiende. En esta aridez musical en que nos desenvolvemos sin espacios alternos para una permanencia masiva de grupos como bares de música en vivo, tardes de retreta –cambiemos el término por Latín sesión – y demas. ¿Que tan posible seria grabar un disco con 10 temas originales de los grupos que han pasado por el certamen y esto se institucionalice para que el aglutinamiento dentro del mismo grupo se mantenga y motive a seguir en la lucha?

Había mucha expectativa _o ¿no? – por la avanzada del interior que se presentaría los cuatro días de sesiones al aire libre.

JUEVES:
Fue una tarde golosa. Guafa Trio deleito a la concurrencia con torbellinos, guabinas y joropos. Solo faltaron el tamal y el chocolate. Aquí hago una pregunta a los entendidos: Es importante que se conozca nuestro folclor sea de donde sea pero, ¿Qué aporte deja un grupo como este a un festival que hace parte de un itinerario mundial de jazz como dicen habiendo otros espacios como el festival del Mono Nuñez?

La llegada de Batata Anne no calentó los ánimos por mas que lo intento. Una propuesta interesante, pero a mi parecer la trompeta opacaba y abrillantaba el sonido del grupo que creo esperamos se cimentara en la gloria y experiencia de su director Batata IV. Mas piel de tambor, cueros a diestra y siniestra.

VIERNES:
La furia de la naturaleza nos impidió cumplir la cita.

SABADO:
Embolatado no pude asistir. Mi dosis anual de Latín Jazz peligraba. Espere el día siguiente, domingo, con ansias.

DOMINGO
El día señalado. Arranque tarde como a las cinco pa la cita rogando que no hubiera empezado el espectáculo ya que estaba programado para las 3 de la tarde. Pero - gracias señor por el deseo cumplido -. A esa hora apenas se iniciaba la cuestión.

Y a medida que transcurrían los minutos y luego las horas vi y oí como, lo que debería ser un cierre espectacular – como los de antes, recuerdan el de Puerto Colombia y hace dos años en el Romelio Martines – del Barranquijazz 2006 patrocinado –lean bien – patrocinado por el IDCT resultó al revés. Un programa del IDCT patrocinado por Barranquijazz 2006 como lo atestiguaba el telón de fondo.

Y de Latín Jazz no hubo na. Orquestas y bandas, grupos y demás – a excepción de los suizos de suiza – dieron cátedra de la versatilidad de la música colombiana. La Banda Distrital, Justo Almario, Carlos Piña y la Banda Distrital, los saxofones mas la Banda Distrital, Rumbata y Mandarina China Band (clon estilo de la orquesta LA LUZ) parecían el cartel de cualquier caseta. Solo falto que Daniela Donado apareciera con una pollera colora en medio de la tarima y Mingo le arrebatara el micrófono a Nelson y se fajara con un torito.

Y léanlo bien, no estoy afirmando que los citados anteriormente sean malos o algo por el estilo. No. Ni más faltaba. A mi parecer estaban fuera de contexto. Por algo terminaron ovacionándola y pidiendo su presencia a rabiar para los carnavales los añorantes de las big band de antes como la Billos Caracas Boys o los Melódicos.

Y que nos disculpe la uruguaya cantante de Runbata que extrañada nos apuraba para que saltáramos a bailar. Nosotros fuimos a escuchar LATIN JAZZ.

  • PS1: Una señora al lado mió entre risas le comentaba a un a migo: Nosotros compramos el cidi para bailar el latín jazz de Rumbata.
  • PS2: Señores de la Nueva Música nos deben dos cierres. Esperamos que en el curso del año se pongan al día.
  • PS3: Aprovecho la divulgación de este escrito para preguntarle a quienes han visto el comercial de Movistar que grabo en la Batalla de flores del Carnaval 2006 con toda la anuencia de CARNAVAL S.A. y que tenia como artista exclusivo a Carlos Vives, ¿que tal es? Valió la perrateada de nuestro goce?

Había mucha expectativa _o ¿no? – por la avanzada del interior que se presentaría los cuatro días de sesiones al aire libre.

JUEVES:
Fue una tarde golosa. Guafa Trio deleito a la concurrencia con torbellinos, guabinas y joropos. Solo faltaron el tamal y el chocolate. Aquí hago una pregunta a los entendidos: Es importante que se conozca nuestro folclor sea de donde sea pero, ¿Qué aporte deja un grupo como este a un festival que hace parte de un itinerario mundial de jazz como dicen habiendo otros espacios como el festival del Mono Nuñez?

La llegada de Batata Anne no calentó los ánimos por mas que lo intento. Una propuesta interesante, pero a mi parecer la trompeta opacaba y abrillantaba el sonido del grupo que creo esperamos se cimentara en la gloria y experiencia de su director Batata IV. Mas piel de tambor, cueros a diestra y siniestra.

VIERNES:
La furia de la naturaleza nos impidió cumplir la cita.

SABADO:
Embolatado no pude asistir. Mi dosis anual de Latín Jazz peligraba. Espere el día siguiente, domingo, con ansias.

DOMINGO
El día señalado. Arranque tarde como a las cinco pa la cita rogando que no hubiera empezado el espectáculo ya que estaba programado para las 3 de la tarde. Pero - gracias señor por el deseo cumplido -. A esa hora apenas se iniciaba la cuestión.

Y a medida que transcurrían los minutos y luego las horas vi y oí como, lo que debería ser un cierre espectacular – como los de antes, recuerdan el de Puerto Colombia y hace dos años en el Romelio Martines – del Barranquijazz 2006 patrocinado –lean bien – patrocinado por el IDCT resultó al revés. Un programa del IDCT patrocinado por Barranquijazz 2006 como lo atestiguaba el telón de fondo.

Y de Latín Jazz no hubo na. Orquestas y bandas, grupos y demás – a excepción de los suizos de suiza – dieron cátedra de la versatilidad de la música colombiana. La Banda Distrital, Justo Almario, Carlos Piña y la Banda Distrital, los saxofones mas la Banda Distrital, Rumbata y Mandarina China Band (clon estilo de la orquesta LA LUZ) parecían el cartel de cualquier caseta. Solo falto que Daniela Donado apareciera con una pollera colora en medio de la tarima y Mingo le arrebatara el micrófono a Nelson y se fajara con un torito.

Y léanlo bien, no estoy afirmando que los citados anteriormente sean malos o algo por el estilo. No. Ni más faltaba. A mi parecer estaban fuera de contexto. Por algo terminaron ovacionándola y pidiendo su presencia a rabiar para los carnavales los añorantes de las big band de antes como la Billos Caracas Boys o los Melódicos.

Y que nos disculpe la uruguaya cantante de Runbata que extrañada nos apuraba para que saltáramos a bailar. Nosotros fuimos a escuchar LATIN JAZZ.

  • PS1: Una señora al lado mió entre risas le comentaba a un a migo: Nosotros compramos el cidi para bailar el latín jazz de Rumbata.
  • PS2: Señores de la Nueva Música nos deben dos cierres. Esperamos que en el curso del año se pongan al día.
  • PS3: Aprovecho la divulgación de este escrito para preguntarle a quienes han visto el comercial de Movistar que grabo en la Batalla de flores del Carnaval 2006 con toda la anuencia de CARNAVAL S.A. y que tenia como artista exclusivo a Carlos Vives, ¿que tal es? Valió la perrateada de nuestro goce?

Tornados en Barranquilla I

18 septiembre 2006

De dos años para acá el clima de la ciudad de Barranquilla ha manifestado cambios notables. Además de los famosos aguaceros donde nos bañábamos alegremente sin vírgenes en la cueva ni pájaros que cantaran una que otra centella atemorizaba nuestra infantilidad. Luego uno que otro vendaval nos asombraba cuando hacían presencia en los extramuros de la ciudad o uno que otro pueblo circunvecino.

Hoy todo es diferente. Tormentas secas sin nada de lluvia. Solo rayos, truenos y centellas a cutiplén. Torrenciales aguaceros con arroyos que amenazan con llevarse cualquier cosa que de papaya y trombas marinas colas de huracanes y tornados. ¿Será que alguien despertó a un monstruo?

Porque es muy curioso pero hace ya dos años, 2004, y creo que para la misma época una tromba bajo por la carrera 33 dejando daños considerables a su paso. La mayoría la tomamos como la cola de uno de esos huracanes que azota el Caribe y que comentan los IDEAM al día siguiente que han pasado las cosas.

Hoy la realidad es distinta. Una tromba o tornado – aun no nos hemos puesto de acuerdo – bajo a lo largo de toda la ciudad por la carrera 36 partiendo la ciudad en dos dejando a su paso una ciudad arrasada con árboles milenarios sacados de cuajo, techos de eternit destruido escuelas, templos y casas destruidas y nuestra idiosingracia marcada.

Ya no somos la ciudad pacifica de antes ni tampoco la ciudad que no le pasaba nada. La sierra Nevada de Santa Marta nos protege de todo, decían los que se la tiraban de entendidos para sosegar nuestros miedos.