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El Tilbury encallao

28 de octubre de 2010

Así se desencalla un buque a la entrada de Bocas de Ceniza. Imágenes enviada por Jorge Alberto Caicedo Correa

UBC Tilbury y Alijo Cerca al Canal. jpg UBC Tilbury y Alijo Cerca al Canal

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UBC Tilbury y Alijo. jpgUBC Tilbury y los remolcadores encargados de moverlo

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Parecidos… razonables?

26 de octubre de 2010

Alguien alguna vez dijo que se necesitaba ser muy estúpido para tener una idea y creer que nadie la había tenido antes, pero creo que me tumbaron

raton 2

raton 2

Ay dame las tapas, pa'tapa las ollas

21 de octubre de 2010

En Colombia las ollas podridas no las destapan los que se ufanan de ser limpios, sino otros corruptos excluidos del reparto del pastelFri Oct 22 01:02:17 via web

Ey, estos manes donde viven? que consumen? a que hora los encuestaron? Porque eso de vivir en el paraíso que creen solo lo visualizan quienes vivan en un estado de total elevación.Barranquilla Como Vamos_1287684597868 
Porque en ese paraíso soñado hay que:

1. Llevar la licencia de manejo en una bolsita y guardarla en la maleta del carro

2. Portar una sola tarjeta de crédito o débito y con el menor límite posible (para tener que entregar en caso de asalto).

3. No portar tarjetas de presentación ni fotografías de familiares en la cartera.

4. No mostrar en la calle el teléfono celular.

5. Si suena el celular y vamos caminando por la calle, debemos pegarnos a la pared, observar hacia ambos lados, contestar y pedir a la persona que llama que llame después.

6. Vestir en forma modesta cuando sale a dar vueltas y mandados.

7. Observar siempre manos y ojos de cualquier extraño que camine hacia nosotros, si trae las manos en las bolsas posiblemente traiga un arma.

8. En un estacionamiento o en la calle, no apuntar con el control que abre el auto a más de 50 centímetros del vehículo, pues alguien puede estar observándonos.

9. En caso inevitable de ser asaltados mientras abrimos el carro levantar las manos, ver hacia abajo (nunca ver de frente al asaltante) y escuchar lo que nos demanda: Las alternativas en esta ocasión son:
· No permitir que nos suba al carro, negociando: llévate el auto, mi dinero, cartera, etc. (98% de las personas que son subidas al auto mueren).
· Repetirle siempre 'tranquilo, haré lo que me dices' por ejemplo: 'tengo mi cartera en el bolsillo derecho y la voy a sacar'.
· En caso de que insista en subirlos al carro, fingir un desmayo o un ataque de asma (tal vez les dé una o dos patadas, pero no intentará cargarlos, lo más seguro es que se suba al carro y se vaya).

10. Cuidarse de los limpiavidrios y no permitirles que se suban al borde (casi siempre están observando que traemos).

11. Dejar un metro de distancia del auto de enfrente por si es necesario chocarlo para que se baje y frustre el asalto.

Así que partiendo de ahí, pagina 17, imaginemos como será el resto. Para los masoquistas les dejo el link

Génesis 2:5?

Aun sigo sin ver donde esta la ficha tecnica de la encuesta de @bqcomovamos y @alcaldiabquilla donde dice que Barranquilla es el paraiso.Thu Oct 21 17:42:28 via TweetDeck


El siguiente texto ilustra de manera contundente la manera cómo funciona el mundo de comidas y bebidas en la ciudad. Donde por más que los dueños, bueno la mayoría, se esmere por ofrecer además de una buena carta, un buen servicio que va desde la presencia de los meseros hasta como te llega el vaso de cristal a la mesa, hay establecimientos que dejan mucho que desear en estos aspectos. Como una manera de dar a conocer que la ciudad no es el paraíso que pregonan publicamos esta reseña de la sección El Caldero del periódico El Tiempo.

El caldero / El Celler: buena cocina, pésima atención Me habían hablado tanto de El Celler que me había ilusionado. Porque la verdad es que me entusiasmo como niño cuando sé que voy a conocer un restaurante que propone un nuevo y revolucionario concepto gastronómico o cuando alguien trae al país una muestra representativa de una cocina lejana y hasta entonces desconocida. Sí, me gustan los buenos restaurantes, y eso esperé encontrar en El Celler: me lo habían presentado como uno de los mejores del Caribe y el lugar de moda en Barranquilla, al que muchos gourmands le hacen viaje. En algo tenían razón: se come bien.

Pero se equivocan quienes piensan que un buen restaurante sólo requiere de una buena cocina. Es tan mala la atención que es difícil apreciar sus otras virtudes. Y, por supuesto, imposible disfrutar ese rato por el que hay que pagar una suma nada despreciable. Si no fuera porque ya utilicé alguna vez el título 'Manual de mala atención', no dudaría en usarlo de nuevo. Además del permanente abandono en el que dejaron mi mesa -y las mesas que me rodeaban- los meseros trabajan con un desgano que llega a los límites de la grosería.

Como si fuera poco, cometieron un pecado imperdonable para un restaurante que se levanta en el paraíso de las frutas: el jugo de mandarina sabía a naranja Postobón. No era natural. El mesero trató de tranquilizarme diciendo que el sabor extraño debía ser el de los conservantes de la pulpa que utilizan. Mero en su punto Dije, eso sí, que se come bien. Traté, por un momento, de hacer caso omiso al mal servicio para disfrutar unos pimientos del piquillo que me condujeron a un restaurante madrileño que adoro, en la calle Amor de Dios. Tenían esa rara virtud de concentrar todo el sabor en un solo bocado sin perder su delicadeza.

Los que comí estaban rellenos de mariscos al curry sobre una salsa de tinta de calamar. Luego vino un mero en un punto maravilloso. Hacía honor al dicho: "Del mar el mero y de la tierra, el cordero". Tal vez le sobraban sabores en la salsa y el puré que lo acompañaba: tomates secos, langosta, chorizo, sidra... Pero estaba bastante bien. La carta tiene tentaciones de alto nivel: carpaccio de magret de pato, morcilla rebozada con manzana, cochinillo, rulos de costilla... lástima que para disfrutarlas haya que aguantar tan mala atención. Por Sancho

Charlie Cordero

10 de octubre de 2010

Charlie Cordero [@icaudiovisual] es un joven barranquillero embarcado en esto de la fotografía; no como simple afición de fin de semana o de salidas a campo. No, el respira imágenes y, sin tanta alharaca, viene realizando un buen trabajo acerca de la ciudad, no la maquillada que muestran revistas y periódicos, no la de los mejores alcaldes del país, no; es sobre nuestra ciudad real, la Barranquilla de hoy. No dejen de visitar su blog y su sitio en flickr y este otro también en flickr

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1, 2, 3 y brinca

Barranquilla, la de antes

8 de octubre de 2010

Trabajo audio visual de Diana Meyer que compartimos con todos ustedes

Sin salsa no hay paraiso...

6 de octubre de 2010

Este texto enviado por alguien que sabe por donde le entra el agua al coco ilustra sin atenerse a estereotipos ni referencias de amigos ni creencias ni leyendas populares como estaba el mercado y la popularización de la salsa hace un año. Creemos que la cuestión no ha cambiado sino todo lo contrario así que léanlo y saquen sus conclusiones. Texto recibido vía mail.

 ¿SE ACABÓ LA SALSA?

POR: UMBERTO VALVERDE
Sergio George declaró, hace algunos días, que el mercado de la  salsa quedó atrás para siempre. Afirmó que la juventud disfruta de la bachata, el reguetón, y la música dance.

George dice: "Lo que queda son los salseros que son tremendos artistas como Marc Anthony, Gilberto Santa Rosa, La India, Víctor Manuelle. Como género, la salsa, por lo menos en Estados Unidos, se acabó".
 
Las declaraciones de Sergio George no son nuevas pero son interesantes  para hacer una reflexión. Es pertinente aclarar que él se refiere al mercado norteamericano. En ese sentido, tiene razón. Tanto en Nueva York como en Miami la salsa no existe como tal. En Puerto Rico la crisis es muy grande y la salsa no existe en las emisoras ni en la vida  nocturna.
 
Por otro lado, aceptó que Marc Anthony es un gran cantante, aunque considero que Gilberto Santa Rosa, siendo bueno, ya no tiene mercado. Víctor Manuelle, me da pena, no es bueno. La India ha tenido momentos prodigiosos pero no graba, no la difunden, ni la publicitan. Se dicen muchas cosas de ella, que es mala persona. No lo puedo afirmar con certeza. En Colombia, desapareció de las presentaciones en vivo por incumplimiento de un contrato en Medellín, por lo tanto, nadie asume esos costos y no la contratan para otras ciudades.

El año pasado en Cali se realizó un gran concierto de salsa con la presencia de la orquesta de Raphy Leavitt, la Sonora Ponceña, Cheo Feliciano, y muchos otros artistas, y el público no respondió. De acuerdo a los cálculos sólo asistieron ocho mil personas como máximo.
 
El concierto de inauguración de la Feria de Cali 2009, con la presencia de Eddie Palmieri, convocó solo a diez mil personas y en el momento de actuar esta gran agrupación en el recinto del estadio quedaron cuatro mil personas.

De esta hecatombe, sólo se salvaron las presentaciones de orquestas en el Parque de la Música donde se lleva a cabo el Encuentro de Coleccionistas.
 
En Cali, aunque hablamos demasiado sobre ser capital de la salsa, no hay  sitios en vivo para las agrupaciones caleñas. Uno o dos sitios le  están dando cabida. Por ejemplo, Zaperoco hace presentaciones cada  mes.

La pregunta es: ¿Qué sucederá cuando esas presentaciones no se hagan gratis? Hay un mercado real para la salsa? En Bogotá, estamos viéndolo, cada mes contratan a grandes artistas de rock, en sus distintas corrientes, y cobran precios carísimos. Eso le sucedería a un artista de salsa en Cali?
 
La discusión es para tomarla sin fanatismos. Somos la Capital de la Salsa por descarte. Digamos, porque Nueva York se acabó, porque San Juan ya no funciona, porque La Habana tiene un concepto diferente de lo que "ellos llaman salsa".
 
Cali tiene un saber salsero acumulado. Existen grandes orquestas, grandes escuelas de baile, un grupo importante de coleccionistas y unas personas, no muchas, que trabajamos la salsa como investigación o como literatura. Creo que yo soy producto de esta cultura y me siento honrado de serlo. Pero nunca he tratado de echarme mentiras. La salsa identifica a Cali aunque no debemos negar que hay otros ritmos y que la juventud está más interesada, como siempre ha sucedido, en expresiones de moda, como el reguetón o la bachata. Hace poco Aventura lleno el estadio a precios altos. 

En diciembre vino Eddie Palmieri a Cali y la mayoría de comentaristas hemos dicho el mejor que nos ha sucedido. Qué otro se encuentra a su altura? Aquí vemos a menudo las otras agrupaciones y no son novedad para nosotros. Ya no es novedad el Gran Combo, ni la Ponceña, ni tampoco lo sería la Spanish Harlem, ni la Fania que es un fantasma. Entonces, qué nos puede sorprender en Cali? Marc Anthony vino en diciembre.
 
De verdad, muy poco. Nos quedaría hacer producciones de grandes eventos, combinaciones, pero para eso se requieren productores de verdad y no simples empresarios. Por ejemplo, el grupo Niche está cumpliendo 30 años y uno piensa que debiera hacerse el Gran Homenaje, no tanto en cantidad de gente sino en producción. Por ejemplo, pensaría en un concierto en el teatro Municipal en unas condiciones eximias, superperfectas, para hacer un concierto con un repertorio fabuloso, traer cantantes invitados, en fin.
 
Entonces, la discusión está abierta a partir de estas nuevas declaraciones de Sergio George. La salsa no existe ya en Nueva York (así lo confirma Humberto Corredor) o en Miami, y también en Puerto Rico. Sabemos que los cantantes puertorriqueños vienen a comer a Cali por decirlo con mucho énfasis.

Le pregunto a mis lectores: ¿Esto es así? 
Si es así, le vuelvo a preguntar a mis lectores, la salsa sólo existe en Cali y hasta cuándo? Qué debemos hacer para salvarla, para que no muera?
  
La participación está abierta

Para festejar los ocho años de caribanía_magazine en la red venimos caribeños. A ver si de una vez por todas leemos y nos dejamos de llamar costeños y nos integramos a ese caribe que se aleja mas y mas acercándose peligrosamente al Mediterráneo.

pixel-rojoHISTORIA
La importancia de ser Caribe: reflexiones en torno a un mal chiste
Por: © Ernesto Bassi Arévalos

INVESTIGACION
Panorama histórico de la palabra “Caribe”
Por: © Por: © Antonio Gaztambide
Tomado de LA INVENCIÓN DEL CARIBE A PARTIR DE 1898 (Las definiciones del Caribe, revisitadas)

INVESTIGACION
LA INVENCIÓN DEL CARIBE A PARTIR DE 1898 (Las definiciones del caribe, revisitadas)
Por: Antonio Gaztambide
Publicada en www1.uprh.edu

HISTORIA
Desde el Caribe, mirando en medio de los huracanes de ideas
Por: Nicolás Ramón Contreras Hernández
Especial para CARIBANIA_magazine

CIUDADES
CULTURA, POLÍTICA E INTEGRACIÓN CARIBEÑA
Reseñado por: © Jorge Bracho
Publicada en REVISTA TODAVÍA Nº 17. Agosto de 2007

pixel-rojo[4] MUSICA
El sentimiento religioso en la música CARIBE
Por: © Rafael Bassi Labarrera

CIUDADES
Barranquilla y nada más
Por:© Luis Rafael Sánchez
Especial para CARIBANIA

INVESTIGACION
Salsa Colombiana
Por: © RAFAEL BASSI LABARRERA
Tomado de BlueMonk Moods | 20.07.2009

Cronica
A propósito del Bicentenario excluyente
Por: © Nicolás Contreras.

Ocho años. Desde una tarde que a punta de frías garabateamos nombres con el fin de iniciar este magazín; Ocho años, ahí, parados en la raya, compartiendo lecturas, relecturas y pareceres.

Quizás, últimamente, nuestra presencia no es tan activa como al iniciarnos pero es que el hermanito de este site, BARRANQUILLA 20.05 absorbe todo el tiempo. Pero no decaemos, seguimos pa’lante

Y hoy para festejar nos adentramos en el Caribe. Nos quitamos los zapatos, sentimos sus tibias agua y caminamos en línea recta hasta el horizonte de goces que lo delimita a ver si de una vez por todas dejamos de ser costeños y nos atrevemos a ser Caribes, como debiera.

Cali o Barranquilla… que?

Comentario a propósito del despropósito publicado por El Heraldo: Cali o Barranquilla ¿Cuál es la más salsera? Si aquí  con cuatro rimax y un mp3 quemado ya nos creemos los mas, escuchando un sonido bestial o cinta verde o verano en nueva york mientras el caribe navega en otras aguas.

@Aretino La gente piensa que la Salsa y el Soukous murieron con el Acetato. Mas bien murió el interés por la música pero ella nunca.Sun Oct 03 19:21:04 via web

 

Cito: Richard Yory, gestor cultural, investigador musical caleño 

  1. Nadie lo tiene claro. Lo único seguro que pasó en este país, que tiene océano Pacífico y Atlántico, es que sabemos que el tambor llegó a América por las costas, especialmente por Buenaventura.

Adjunto comentario recibido por mail:

A mi francamente me da pena cuando escucho o leo que alguien que se llame investigador, se lance una barbaridad como ésta: Nadie lo tiene claro. Lo único seguro que pasó en este país, que tiene océano Pacífico y Atlántico, es que sabemos que el tambor llegó a América por las costas, especialmente por Buenaventura.

Tal vez Ricardo Yori no lo tenga claro, porque no se ha preocupado por investigar con seriedad, si lo hubiera hecho tuviera claro que en América antes de la llegada de los africanos y de los europeos, había tambores ceremoniales y de guerra. Por lo visto, padece del mal del difucionismo, pensando que la llegada de primero de un instrumento, define las cosas, como el caso de los pistoleros de películas del oeste. Eso le pasó y le pasa también a vallenateros y champeteros, que se dedican toda su vida a demostrar no hipótesis sino mitos.

Ese es nuestro mal, como ese cuento que Cali es 100% salsera y barranquilla es folclórica. Ricardo también anda desconectado de lo que escuchan los jóvenes caleños, viviendo en el limbo de un estatismo temporal de supremacías, que la vida diaria echa al piso con mucha sorna. Yo creo que el succus ha ganado porque ahora lo hacen en español, enriquecido con sonidos de Chalupa, Mbaganga, porro y hasta cumbia. Y tienes razón, murió el gusto aquí en Colombia por los sonidos originales, pero en el resto del mundo nevagan otras aguas. NIKO

Étimo de Caribe

2 de octubre de 2010

Según José J. Arrom la palabra Caribe, combina “dos términos registrados en tupí-guaraní: carai ‘señor’ y be ‘poderoso o fuerte. Lo cual no sólo nos proporciona el probable étimo del gentilicio, sino que vendría a confirmar el sentido del proverbial grito de guerra caribe: Ana carite rote, traducido por ‘Sólo nosotros somos gente’ ”

La idea rondaba hace rato y escribí algo que envié a Nicolás Conteras para conocer su parecer manifestándome que era una buen línea que todos los que nos sentíamos tocados por esa creencia que el ser costeño es ser caribe debíamos desarrollar. Bueno, publiqué el post y recibo a vuelta del correo usado como socializador del blog, este interesante ensayo escrito por Ernesto Bassi Arévalo y publicado por la revista Aguaita, medio impreso del Observatorio del Caribe Colombiano. Espero bajen el articulo en mención o la revista completa en formato o soporte pdf y por acá dejen sus comentarios que el tema es interesantísimo.

La rivalidad entre Cartagena y Santa Fe y la división histórica entre la costa y el interior nos brindan las claves para entender que la identidad de los habitantes del norte de Colombia se deriva directamente de una percepción negativa de lo que significa ser del interior.

Los habitantes del interior (los cachacos), a su vez, se perciben a sí mismos en oposición a lo que, en su opinión, significa ser de la costa. En este sentido, la identidad de los habitantes del Caribe colombiano es una construcción creada en oposición a lo que uno no es (no se es cachaco).6 

Sin embargo, la auto-identificación de los habitantes del norte de Colombia como caribeños es un fenómeno reciente, aún en proceso de consolidación.

LEER MAS: La importancia de ser Caribe: reflexiones en torno a un mal chiste

LEER MAS| Revista AGUAITA No. 21 

Definiendo el entorno I

1 de octubre de 2010

El área comúnmente denominada el Caribe incluye veintiocho jurisdicciones políticas (algunas independientes, otras no), cuatro lenguas oficiales europeas, probablemente diecisiete lenguas criollas, y poblaciones de origen africano, europeo, indígena, asiático y otras ascendencias mixtas

Tomado de REVISTA AGUAITA 21