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Escribas II

27 de noviembre de 2006

moscaCarlos De la Hoz trae una interesante propuesta de relatos breves – ese genero que proponemos como genero literario de la Red (valga la redundancia) - Esperamos no solo reseñarlos sino tenerlos pronto en librerías para acceder a estos nuevos mundos de viejos escritores.

El Autor: Carlos de la Hoz, Barranquilla, 1966. Educador y Tallerista Literario. Miembro de la Revista Taller Luna y Sol. En la década de los noventa, las revistas Contracarreta, Laberintos y Aude publicaron sus primeros textos.

“Son 23 relatos breves informados por la fantasía y el humor, que se ocupan de temas diversos y en los que uno percibe una visión irónica, amarga y tierna al mismo tiempo de la precaria vida que le toca vivir a los personajes.”

VIA: Emilse Restrepo / Coordinación Ediciones LETRA por LETRA

Escribas

Para que vean que no solo los círculos oficiales lanzan y relanzan sus obras a ver si aparecen en las estadísticas de lecturas permitidas, reseñamos estos dos libros de autores barranquilleros que de manera quijotesca se enfrentan a sus demonios, que no solo son los de la escritura sino ese tortuoso camino de editar y publicar.

Henry Stein - EN LA CUERDA FLOJA

caratulaHS2 Escritas por su propio autor, en las páginas iniciales de En la cuerda floja, se leen estas dicientes líneas “a manera de exordio”.

“Las páginas que conforman este librito las escribí durante una temporada en que estuve atrapado, por diversas circunstancias, en una especie de resaca existencial, pues todo perdió interés para mí y me sumí en un doloroso estado depresivo, parecido a aquello que los patólogos llaman “taedium vitae ”,es decir, un disgusto morboso de vivir, que generalmente conduce al suicidio.

No me suicidé, pero durante muchos meses mantuve una relación tormentosa con el mundo y conmigo mismo. En otras palabras, estuve balanceándome desesperadamente en la cuerda floja de mi destino adverso.

Este fragmento de un texto de Eduardo Galeano titulado “La pálida” (incluido en El libro de los abrazos) describe exactamente mi situación, mi estado de ánimo en aquella época:

“[...] En esos días, días sin sol, noches sin luna, ningún lugar es mi lugar y no consigo reconocerme en nada, en nadie. Las palabras no se parecen a lo que nombran y ni siquiera se parecen a su propio sonido. Entonces no estoy donde estoy. Dejo mi cuerpo y me voy, lejos, a ninguna parte, y no quiero estar con nadie, ni siquiera conmigo, y no tengo, ni quiero tener, nombre alguno: Entonces pierdo las ganas de llamarme o ser llamado.”

Como tengo la certeza de que esos indeseables períodos grises seguirán presentándose en mi vida –debido quizás a mi irremediable propensión al pesimismo –, he escrito estas páginas no sólo para testimoniar sobre ellos sino también con la esperanza de que la escritura me ayude a conjurarlos o, por lo menos, a atenuar un poco sus nocivos efectos, que suelen prolongarse más de lo esperado. Además, quiero compartir esta difícil vivencia con aquellos espíritus sensibles para quienes la existencia resulta conflictiva y dolorosa. A ellos también está dedicado este opúsculo sobre el hastío, el desencanto y la desesperanza.”

El libro contiene los textos “De lo inevitable”, “Apuntes ligeros con fondo gris”, “Trances difíciles”, “Taedium vitae”, “Lamentación baldía”, “Vigilia”, “Balada de la espera” y “En días como éste”.
Henry Stein nació en Cali, en 1957, pero hace mucho tiempo que vive en Barranquilla. Ha publicado Viaje al domingo (cuentos, 1986), Sesgos (textos de humor, 1993) y Dentro de poco sonará el despertador (relatos, 2000). En las décadas de los ochenta y noventa formó parte del colectivo literario El Comején y dirigió la revista Muestra y el plegable esto.

VIA: Emilse Restrepo / Coordinación Ediciones LETRA por LETRA

PERNETT I

19 de noviembre de 2006


Lanzamiento del último trabajo musical de PERNETT - Cumbia Galáctica - en la capital. Emocionados, apoyando, gozando, como si fuera de su patio; así estaban en el canal CityTV y su programa Franja Latina.

Claro si acá en su tierra, nada. Todos andamos arrugados, saturados de despechos y carrileras, balanatos y demás olvidados de nuestros sones, esos que si suenan allá , muy cerca de las estrellas.

El extraño mundo de subuso

17 de noviembre de 2006

Solo estas cosas suceden en nuestra Colombia del alma como si fueraamos parte del extraño mundo de subuso. Un senador – que debe estar implicado directa o indirectamente con los paramilitares – amenaza al gobierno para que no lo toquen ni lo investiguen pues de lo contrario caería la columna vertebral del Gobierno de turno, Cancillería, Procurador incluyendo de paso a nuestro Presidente Uribe.

Y hay mas. Un Alcalde fue sus pendido de su cargo por haber presentado un documento falso: LA LIBRETA MILITAR. Pero luego, leyendo entrelineas, descubrió que esta no era necesaria para posesionarse en el cargo y apelo el fallo ganándolo. O sea, no existió dolo porque el documento no era necesario muy a pesar que el presentado era falso. El colmo!

Ciudad real, ciudad virtual

2 de noviembre de 2006

Tomada de EL HERALDO/Revista del Sabado

De un día para otro la ciudad amaneció decorada – en sus blancas paredes vigiladas por el IDUC – de coloridos manchones. Detallados con cuidado nos enteramos que son las proyecciones de los nuevos espacios urbanos que construye el Distrito.

Pero no solo las paredes, los periódicos, las revistas, la radio, las vallas. Todo nos grita que muy pronto tendremos – ahora sí – una Barranquilla entrada al siglo XXI.

Pero, ¿la socialización – con el pintorreo de muros y extramuros - si se esta llevando a cabo de la manera correcta?

¿si estamos dinamizando un centro histórico – génesis de nuestro devenir – o estamos construyendo en terrenos históricos?

Porque algo va de la restauración a la transformación de inmuebles. La primera – atrevido que es uno – implicaría la conservación en un alto porcentaje del inmueble de ser posible. Y la otra seria aprovechar lo aprovechable y lo otro, derribarlo.

Pero consideramos que esas proyecciones, esa ciudad virtual, desarrollada en autocad y demás, faltaría situarla en la ciudad real. Me explico. Para una mejor lectura debería aparecer el norte, si acaso es que hay uno, las calles y carreras del espacio digitalizado y porque no el nombre de los edificios que permanecerán en pie. Para maravillados poder exclamar:

- Ah, mira. Eso lo van a levantar ahí, en la calle tal frente a tal edificio -.

Y no es que uno trine por todo y que por ese hecho lo tilden de subversivo, amargado y otros epítetos impublicables, sino que tengamos muy en cuenta que solo hay una manera de hacer las cosas y es hacerlas bien.