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Papo de Reina

12 noviembre 2010

Cuando me dijeron el nombre me pareció que era un eufemismo para nombrar estos guineos o bananos de color rojo que vi hoy en el centro de la ciudad. Nunca los había visto pero parece que son muy apreciados por su dulzura.

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Caribañolas

01 noviembre 2010

Plato sencillo de nuestra integración con la cocina intrusiva. Especie de empanadas cilíndricas de yuca, nativa de todo el Caribe, mas un relleno de farsa española, de ahí su nombre.

El siguiente texto ilustra de manera contundente la manera cómo funciona el mundo de comidas y bebidas en la ciudad. Donde por más que los dueños, bueno la mayoría, se esmere por ofrecer además de una buena carta, un buen servicio que va desde la presencia de los meseros hasta como te llega el vaso de cristal a la mesa, hay establecimientos que dejan mucho que desear en estos aspectos. Como una manera de dar a conocer que la ciudad no es el paraíso que pregonan publicamos esta reseña de la sección El Caldero del periódico El Tiempo.

El caldero / El Celler: buena cocina, pésima atención Me habían hablado tanto de El Celler que me había ilusionado. Porque la verdad es que me entusiasmo como niño cuando sé que voy a conocer un restaurante que propone un nuevo y revolucionario concepto gastronómico o cuando alguien trae al país una muestra representativa de una cocina lejana y hasta entonces desconocida. Sí, me gustan los buenos restaurantes, y eso esperé encontrar en El Celler: me lo habían presentado como uno de los mejores del Caribe y el lugar de moda en Barranquilla, al que muchos gourmands le hacen viaje. En algo tenían razón: se come bien.

Pero se equivocan quienes piensan que un buen restaurante sólo requiere de una buena cocina. Es tan mala la atención que es difícil apreciar sus otras virtudes. Y, por supuesto, imposible disfrutar ese rato por el que hay que pagar una suma nada despreciable. Si no fuera porque ya utilicé alguna vez el título 'Manual de mala atención', no dudaría en usarlo de nuevo. Además del permanente abandono en el que dejaron mi mesa -y las mesas que me rodeaban- los meseros trabajan con un desgano que llega a los límites de la grosería.

Como si fuera poco, cometieron un pecado imperdonable para un restaurante que se levanta en el paraíso de las frutas: el jugo de mandarina sabía a naranja Postobón. No era natural. El mesero trató de tranquilizarme diciendo que el sabor extraño debía ser el de los conservantes de la pulpa que utilizan. Mero en su punto Dije, eso sí, que se come bien. Traté, por un momento, de hacer caso omiso al mal servicio para disfrutar unos pimientos del piquillo que me condujeron a un restaurante madrileño que adoro, en la calle Amor de Dios. Tenían esa rara virtud de concentrar todo el sabor en un solo bocado sin perder su delicadeza.

Los que comí estaban rellenos de mariscos al curry sobre una salsa de tinta de calamar. Luego vino un mero en un punto maravilloso. Hacía honor al dicho: "Del mar el mero y de la tierra, el cordero". Tal vez le sobraban sabores en la salsa y el puré que lo acompañaba: tomates secos, langosta, chorizo, sidra... Pero estaba bastante bien. La carta tiene tentaciones de alto nivel: carpaccio de magret de pato, morcilla rebozada con manzana, cochinillo, rulos de costilla... lástima que para disfrutarlas haya que aguantar tan mala atención. Por Sancho

Ciudad gourmet

24 julio 2010

La ciudad siempre ha generado espacios de comida rápida que llaman ahora, antes se conocían como mesas de fritos, que tenían sus puntos específicos. Cuentan que ahí en el Teatro Granada – Calle Murillo con la Carrera 35 – habían varias de estas mesas siendo la mas afamada la de Sabina, su mondongo era súper.

Así como ella, en el barrio Chiquinquira, otrora parte de la elite de la ciudad, vivió por mucho tiempo el Negro Adán, que detrás de una paila hirviente repleta de chicharrones creo un imperio de goce, mamagallismo y comida. Afamado por sus chuletas y chicharrones su negocio se expandió con la venta de licores y chistes de grueso calibre con que amenizaba las mesas que solicitaban su presencia.

Y en toda la vuelta que da la calle Caldas (calle 38) para empalmar con la Calle de las Flores (calle 39) y la carrera 30 tuvo su restaurante un personaje conocido como Eduarda; Era un mariconzon con buena sazón que sacio el apetito a la barranquilla de entonces. Su plato estrella era Espaguetis con Gallina, Plato que hoy suena a perrata pero era que en esa época no vendían pollos y menos congelados y menos en las esquinas, así que para poderte comer un ave de estas tenias dos opciones o comprarla viva y matarla en el patio de tu casa o ir donde Eduarda y listo.

En pleno auge del cine en la ciudad, la puerta de los teatros se convirtieron en verdaderos emporios de comida. Ahí en a puerta del Teatro Dorado podías degustar cualquier cosa que se te antojara mientras que en las afueras del Teatro Tropical la venta de vísceras, bofe seco y asado, chinchurrias, hígados encebollados y pajarilla competía con las caribañolas y empanadas. Cocteles de mariscos y chichas pues los jugos solo se implementaron cuando alguien se atrevió a llevar un toma hasta su puesto y encender una licuadora. Porque los batidos se degustaban únicamente en las refresquerías del centro.

Hoy, la ciudad esta plagada de sitios de moda que nacen y desaparecen según los caprichos de su clientela; pocos son los que se mantienen quizás debido a su exclusividad que permite una privacidad que no la dan sitios mas in.  Narcobollo, La Tiendecita, Los Amigos, Mario Bross, De Todo, pelean su simplicidad con otros de menús mas elaborados como El Corral del Marisco, Fogón Marino, La Parrilla Libanesa, etc.

Aja, y cual es tu preferido?

@Aretino No.1 Pan de bono de la panadería 20 de Julio. Wed Jun 16 02:11:03 via web

Rajuñaos

31 marzo 2010

rajunaos Recuerdo cuando pequeño que mi abuela viejita – porque también teníamos abuela nueva y era la que llevaba las riendas del clan – hacia los dulces. Porque antes las negras no hacían los dulces de la Semana Santa, se elaboraban en las casas. Hacía de guayaba, de mango y leche cortada.

Luego armaba un plato con los poquitos de cada uno y les encimaba un pedazo de caña – eso fue antes que los cañadulzales se fueran pal valle – bollo de angelito o limpio - no habian saltines - y nos enviaba donde las vecinas para que degustaran. Y de regreso traíamos más dulces, más caña, más bollos.

¿Por qué los denominaban rajuñaos? Me atrevo a decir que era por la cantidad – un rasguño, un poquito, degustación dirían ahora, pero que en el fondo era bastante – o por la forma como se hacía el más común, el de papaya verde que se cortaba en tiras delgadas como rajuñaos hechos a la fruta. ¿Tú qué crees?

Rajuñaos

rajunaos Recuerdo cuando pequeño que mi abuela viejita – porque también teníamos abuela nueva y era la que llevaba las riendas del clan – hacia los dulces. Porque antes las negras no hacían los dulces de la Semana Santa, se elaboraban en las casas. Hacía de guayaba, de mango y leche cortada.

Luego armaba un plato con los poquitos de cada uno y les encimaba un pedazo de caña – eso fue antes que los cañadulzales se fueran pal valle – bollo de angelito o limpio - no habian saltines - y nos enviaba donde las vecinas para que degustaran. Y de regreso traíamos más dulces, más caña, más bollos.

¿Por qué los denominaban rajuñaos? Me atrevo a decir que era por la cantidad – un rasguño, un poquito, degustación dirían ahora, pero que en el fondo era bastante – o por la forma como se hacía el más común, el de papaya verde que se cortaba en tiras delgadas como rajuñaos hechos a la fruta. ¿Tú qué crees?

La patilla ¿viagra natural?

04 julio 2008

Según estudios realizados por unos señores de la Universidad A&M de Texas - cuando diremos lo mismo de alguna de nuestras universidades - la patilla contiene elementos similares a los componentes de la afamada pildorita azul. Una especie de sinedafyl sildenafil esta presente en esta fruta que a veces miramos por encima del hombro.

El vocero de esta universidad nos afirma que entre mas estudian a esta fruta tropical mas beneficios le encuentran:

... su consumo puede aumentar la líbido y la capacidad amatoria de una persona por el alto contenido de citrulina, una sustancia que tiene la capacidad de producir un relajamiento de los vasos capilares
¿Será que esa condición natural de relajar los vasos capilares fue lo que motivo a los señores que optaron por llevarse el cajero a utilizarla como soporte para el fácil deslizamiento del aparato?

Existe un problema, sin embargo. Las mayores concentraciones de citrulina están en la parte blanca de la sandía, aquella que generalmente no se consume. Así que mientras crean genéticamente una patilla que contenga altos niveles de citrulina en la parte comestible nos tocara al comprar un patillazo pedir la cáscara a ver si con poco esfuerzo podemos mover levantar una cajera.

Vía | Directo al paladar

La patilla ¿viagra natural?

Según estudios realizados por unos señores de la Universidad A&M de Texas - cuando diremos lo mismo de alguna de nuestras universidades - la patilla contiene elementos similares a los componentes de la afamada pildorita azul. Una especie de sinedafyl sildenafil esta presente en esta fruta que a veces miramos por encima del hombro.

El vocero de esta universidad nos afirma que entre mas estudian a esta fruta tropical mas beneficios le encuentran:

... su consumo puede aumentar la líbido y la capacidad amatoria de una persona por el alto contenido de citrulina, una sustancia que tiene la capacidad de producir un relajamiento de los vasos capilares
¿Será que esa condición natural de relajar los vasos capilares fue lo que motivo a los señores que optaron por llevarse el cajero a utilizarla como soporte para el fácil deslizamiento del aparato?

Existe un problema, sin embargo. Las mayores concentraciones de citrulina están en la parte blanca de la sandía, aquella que generalmente no se consume. Así que mientras crean genéticamente una patilla que contenga altos niveles de citrulina en la parte comestible nos tocara al comprar un patillazo pedir la cáscara a ver si con poco esfuerzo podemos mover levantar una cajera.

Vía | Directo al paladar

Emparedado matemático

26 junio 2008

Cuando el hambre o fatiga que dicen ataca no hay mesa de frito – que no fritanga – butifarrero o frutera que se salve. Un jugo, papa rellena y directo al guacamole, suero y ají.

Pero no. La cuestión no debe ser así. La cuestión ahora es con altas matemática; bueno por ahora se empezó con el sencillo sándwich de queso pero más adelante – y dependiendo del interés de los ingenieros del patio o locales que llaman - se seguirá con la arepa de huevo, la papa rellena y el perro caliente.

The Sarniematic 6 Cheddarometer - West Country Farmhouse Cheesemakers_1214539216379Los manes de la Universidad de Bristol que parece tienen todo el tiempo del mundo y presupuesto de paso, se dedicaron a hacer tablas comparativas del espesor del queso ideal, el pan y otros aditamentos para que su merienda o lunch no pasara desapercibido. Y vaya que lo lograron.

Con esta fórmula matemática:

W=[1 + ((bd)/6.5)) – s + ((m-2c)/2) + ((v+p)/7t)] (100 + l/100) donde W es el espesor del queso en milímetros, b el espesor del pan, d el tipo de pan (no entiendo como miden esta variable), s es la cantidad de mantequilla, m la cantidad de mayonesa, l la lechuga, v los tomates y p los encurtidos

Ya no te equivocaras al preparar el reconfortante Emparedado después de una noche de copas o al llegar de una dura jornada laboral. Claro que si necesitas un paso a paso visita su sitio. Estos son los parámetros del sanguche de arriba,

The-Sarniematic-6-Cheddarometer---West-Country-Farmhouse-Cheesemakers_1214539333425

Sitio oficial | Cheddar-o-meter

Emparedado matemático

Cuando el hambre o fatiga que dicen ataca no hay mesa de frito – que no fritanga – butifarrero o frutera que se salve. Un jugo, papa rellena y directo al guacamole, suero y ají.

Pero no. La cuestión no debe ser así. La cuestión ahora es con altas matemática; bueno por ahora se empezó con el sencillo sándwich de queso pero más adelante – y dependiendo del interés de los ingenieros del patio o locales que llaman - se seguirá con la arepa de huevo, la papa rellena y el perro caliente.

The Sarniematic 6 Cheddarometer - West Country Farmhouse Cheesemakers_1214539216379Los manes de la Universidad de Bristol que parece tienen todo el tiempo del mundo y presupuesto de paso, se dedicaron a hacer tablas comparativas del espesor del queso ideal, el pan y otros aditamentos para que su merienda o lunch no pasara desapercibido. Y vaya que lo lograron.

Con esta fórmula matemática:

W=[1 + ((bd)/6.5)) – s + ((m-2c)/2) + ((v+p)/7t)] (100 + l/100) donde W es el espesor del queso en milímetros, b el espesor del pan, d el tipo de pan (no entiendo como miden esta variable), s es la cantidad de mantequilla, m la cantidad de mayonesa, l la lechuga, v los tomates y p los encurtidos

Ya no te equivocaras al preparar el reconfortante Emparedado después de una noche de copas o al llegar de una dura jornada laboral. Claro que si necesitas un paso a paso visita su sitio. Estos son los parámetros del sanguche de arriba,

The-Sarniematic-6-Cheddarometer---West-Country-Farmhouse-Cheesemakers_1214539333425

Sitio oficial | Cheddar-o-meter

Paisajes comestibles

11 marzo 2008

Alguien me envió un PPS y aunque soy reacio a compartir estos mensajes pues a mucha gente no le agrada me pareció interesante el trabajo de este fotógrafo británico Carl Warner, que creó una serie de paisajes utilizando alimentos para sus escenarios. Y aunque el trabajo forma parte de una campaña publicitaria para una cadena de supermercados de su país no deja de ser impactante lo creativo y el profesionalismo con que fue realizado.

Las llamadas “footscapes” muestran cavernas submarinas, florestas, playas, prados, etc..,usando frutas, legumbres, quesos, fiambres, panes, entre otros.

paisaje1
En esta floresta, los árboles están hechos con brócolis, el pavimento con comino. La grama esta hecha con yerbas de las montañas. Nubes de coliflor adornan el cielo.

Para ganar en profundidad, las fotos están hechas sobre mesas de 1,2 metros por 2,4 metros. Además las introduce en cámaras refrigeradas para evitar que los alimentos se marchiten antes de tomar las fotos.

paisaje2
El mar rojo de esta playa, en la puesta de sol, está hecho de láminas de salmón. Patatas y pan forman las rocas. Un barquito hecho de guisante completa el escenario.

Y aunque no se como colocar el link para que ustedes bajen el PPS y vean el resto de 'paisajes comestibles' si lo solicitan se los envió.

Paisajes comestibles

Alguien me envió un PPS y aunque soy reacio a compartir estos mensajes pues a mucha gente no le agrada me pareció interesante el trabajo de este fotógrafo británico Carl Warner, que creó una serie de paisajes utilizando alimentos para sus escenarios. Y aunque el trabajo forma parte de una campaña publicitaria para una cadena de supermercados de su país no deja de ser impactante lo creativo y el profesionalismo con que fue realizado.

Las llamadas “footscapes” muestran cavernas submarinas, florestas, playas, prados, etc..,usando frutas, legumbres, quesos, fiambres, panes, entre otros.

paisaje1
En esta floresta, los árboles están hechos con brócolis, el pavimento con comino. La grama esta hecha con yerbas de las montañas. Nubes de coliflor adornan el cielo.

Para ganar en profundidad, las fotos están hechas sobre mesas de 1,2 metros por 2,4 metros. Además las introduce en cámaras refrigeradas para evitar que los alimentos se marchiten antes de tomar las fotos.

paisaje2
El mar rojo de esta playa, en la puesta de sol, está hecho de láminas de salmón. Patatas y pan forman las rocas. Un barquito hecho de guisante completa el escenario.

Y aunque no se como colocar el link para que ustedes bajen el PPS y vean el resto de 'paisajes comestibles' si lo solicitan se los envió.

Tallando frutas

10 marzo 2008

El diseño o talla de frutas y hortalizas es todo un arte. Chefs especializados se encargan de crear los mas variados diseños con el fin de engalanar una mesa y abrir los sentidos, sobretodo el del apetito (si ese no es un sentido ¿el hambre si los es?)

En el uso del cuchillo y la talla sobresalen los japoneses que no encuentran limite para demostrar su arte. Vean estos ejemplos y comenten a ver sino:

Imagen3 Imagen2

aunque el reto seria con un mango verde


Imagen4 Imagen1

Tallando frutas

El diseño o talla de frutas y hortalizas es todo un arte. Chefs especializados se encargan de crear los mas variados diseños con el fin de engalanar una mesa y abrir los sentidos, sobretodo el del apetito (si ese no es un sentido ¿el hambre si los es?)

En el uso del cuchillo y la talla sobresalen los japoneses que no encuentran limite para demostrar su arte. Vean estos ejemplos y comenten a ver sino:

Imagen3 Imagen2

aunque el reto seria con un mango verde


Imagen4 Imagen1

Restaurantes chinos

02 diciembre 2007

Son famosos los restaurantes chinos en todo el mundo y en Barranquilla no son la excepción. Su popularidad parte esencialmente de la cantidad de arroz que sirven en sus afamados arroces fritos. Pero es tanta la cantidad que se te imposibilita abrirlos en el restaurante para chequear que lo que pediste es lo que te sirvieron en esa otrora caja de cartón, hoy de icopor.

Eso fue lo que sucedió ayer sábado. Compre un arroz especial en El Gran Chef y al llegar a casa con sorpresa descubrí que lo que había pagado, un especial con tres carnes, solo traía los mismos pedazos de pollo de siempre. Reclame y la solución de ellos era que debía subir la caja al restaurante, ellos comprobar y de ser valido mi reclamo me daban el plato solicitado. La mía era que ellos debían preparar el arroz solicitado y enviar un domicilio; intercambiábamos cajas y asunto arreglado. Pero no. Optaron fue por cerrarme el teléfono. Termine tumbao.

¿A quien se queja uno por estos atropellos, sobretodo cuando la prueba - por el hambre que había en ese momento - fue consumida?

Restaurantes chinos

Son famosos los restaurantes chinos en todo el mundo y en Barranquilla no son la excepción. Su popularidad parte esencialmente de la cantidad de arroz que sirven en sus afamados arroces fritos. Pero es tanta la cantidad que se te imposibilita abrirlos en el restaurante para chequear que lo que pediste es lo que te sirvieron en esa otrora caja de cartón, hoy de icopor.

Eso fue lo que sucedió ayer sábado. Compre un arroz especial en El Gran Chef y al llegar a casa con sorpresa descubrí que lo que había pagado, un especial con tres carnes, solo traía los mismos pedazos de pollo de siempre. Reclame y la solución de ellos era que debía subir la caja al restaurante, ellos comprobar y de ser valido mi reclamo me daban el plato solicitado. La mía era que ellos debían preparar el arroz solicitado y enviar un domicilio; intercambiábamos cajas y asunto arreglado. Pero no. Optaron fue por cerrarme el teléfono. Termine tumbao.

¿A quien se queja uno por estos atropellos, sobretodo cuando la prueba - por el hambre que había en ese momento - fue consumida?

A propósito de vinos y rones

12 septiembre 2007

En estos tiempos de apertura de mercados y globalización las economías locales buscan desesperadamente ampliar sus ofertas. Otras, las de afuera, llegan a nuestros países en desarrollo descrestando con su snobismo. Y de la mano de estas últimas nos ha llegado el vino, a esa cultura enolica que rige los horarios en el Viejo Mundo intentando transformar nuestra cotidianidad.

Pero, ¿Qué es el vino? Puedes hacer clic e ir a la wikipedia o intentar definirlo. Intentemos lo segundo. El vino es un fermento de frutas – en este caso la uva – que de acuerdo a los procesos, cantidad de azucares y demás nos dará una bebida decente. El vino ha sido usado desde tiempos inmemoriales por los europeos y ampliado sus fronteras gracias a sus conquistas.

Retomando el hilo, decíamos que llego para quedarse, pero llego revestido de un aura de misterio, de sociedad secreta, de clase, de alcurnia y demás, aspectos directamente proporcionales al precio de la botella.

¿Pero, como hemos sobrevivido por mucho tiempo nosotros degustando un bocachico en cabrito, un buen mote de ñame, un mute de mondongo, una sobrebarriga a la criolla o un suculento arroz’elisa con un buen vaso de panela con limón, agua de coco helada o simplemente agua sin perder clase o pedigrí? O es que somos menos personas si una botella de vino no hace presencia en nuestra mesa.

Por eso, gloria eterna a esos aborígenes que dieron su vida en los trapiches donde la melaza alimentada de sol se evaporaba en alambiques y luego condensaba para parir el ron.

Ron que nos alegra la vida, Ron para en rondas gozar. Rones que demarcan fronteras en el Caribe. Nuestro querido Ron Blanco, El cubano Ron Bacardi, El Señor Q en Puerto rico, Ron Legendario, Ron siglo de Oro, los de Jamaica, de Santo domingo, el Cacique de Venezuela – sin insinuaciones políticas por favor – y muchos mas que apareados con un buen habano y en ritmo de clave nos hacen creer que el paraíso existe.

En estos tiempos de apertura de mercados y globalización las economías locales buscan desesperadamente ampliar sus ofertas. Otras, las de afuera, llegan a nuestros países en desarrollo descrestando con su snobismo. Y de la mano de estas últimas nos ha llegado el vino, a esa cultura enolica que rige los horarios en el Viejo Mundo intentando transformar nuestra cotidianidad.

Pero, ¿Qué es el vino? Puedes hacer clic e ir a la wikipedia o intentar definirlo. Intentemos lo segundo. El vino es un fermento de frutas – en este caso la uva – que de acuerdo a los procesos, cantidad de azucares y demás nos dará una bebida decente. El vino ha sido usado desde tiempos inmemoriales por los europeos y ampliado sus fronteras gracias a sus conquistas.

Retomando el hilo, decíamos que llego para quedarse, pero llego revestido de un aura de misterio, de sociedad secreta, de clase, de alcurnia y demás, aspectos directamente proporcionales al precio de la botella.

¿Pero, como hemos sobrevivido por mucho tiempo nosotros degustando un bocachico en cabrito, un buen mote de ñame, un mute de mondongo, una sobrebarriga a la criolla o un suculento arroz’elisa con un buen vaso de panela con limón, agua de coco helada o simplemente agua sin perder clase o pedigrí? O es que somos menos personas si una botella de vino no hace presencia en nuestra mesa.

Por eso, gloria eterna a esos aborígenes que dieron su vida en los trapiches donde la melaza alimentada de sol se evaporaba en alambiques y luego condensaba para parir el ron.

Ron que nos alegra la vida, Ron para en rondas gozar. Rones que demarcan fronteras en el Caribe. Nuestro querido Ron Blanco, El cubano Ron Bacardi, El Señor Q en Puerto rico, Ron Legendario, Ron siglo de Oro, los de Jamaica, de Santo domingo, el Cacique de Venezuela – sin insinuaciones políticas por favor – y muchos mas que apareados con un buen habano y en ritmo de clave nos hacen creer que el paraíso existe.

Medidas a la medida

27 agosto 2007

Cuando niños nos peleábamos la ida a la tienda para ganarnos la ñapa que por lo regular consistía en un guineo maduro, una bola de coco, un pan de veinte o una arropilla. ¿Porqué, quién no pidió en su niñez un encime, la liga, el vendaje o la ñapa en cualquier tienda de barrio?

Mucho antes que se inventaran los sistemas métricos universales ya el pueblo había adoptado medidas que de una u otra manera se mantienen y hacen parte del imaginario. Algunas hacen referencia a partes del cuerpo como la cuarta – que va des la punta del meñique hasta la punta del pulgar extendiendo la mano -, el geme – que desde la punta del pulgar hasta la punta del índice extendiéndose sobre la superficie a medir -, el pie, la brazada, la mano.

Otras conviven con pesas digitales en plazas de mercado ajustadas rigurosamente a la oferta y la demanda. Sartas de pescado (10 unidades), tapadas – la tapa de cualquier tarro o lata - de frutas o verduras, saldos y remates, arrumes, baldados, puchos – del quechua puchu y se refiere a lo que podemos tomar con las dos manos -, manos, etc.

Y a pesar de los súper e hipermercados, ¿cuantos de nosotros no discutimos con el vendedor de pescado los domingos en la mañana porque la mano solo tiene cuatro unidades, alegando si es una mocha olvidándonos que la medida hacer referencia a los pescados que caben en ella?

Cuando niños nos peleábamos la ida a la tienda para ganarnos la ñapa que por lo regular consistía en un guineo maduro, una bola de coco, un pan de veinte o una arropilla. ¿Porqué, quién no pidió en su niñez un encime, la liga, el vendaje o la ñapa en cualquier tienda de barrio?

Mucho antes que se inventaran los sistemas métricos universales ya el pueblo había adoptado medidas que de una u otra manera se mantienen y hacen parte del imaginario. Algunas hacen referencia a partes del cuerpo como la cuarta – que va des la punta del meñique hasta la punta del pulgar extendiendo la mano -, el geme – que desde la punta del pulgar hasta la punta del índice extendiéndose sobre la superficie a medir -, el pie, la brazada, la mano.

Otras conviven con pesas digitales en plazas de mercado ajustadas rigurosamente a la oferta y la demanda. Sartas de pescado (10 unidades), tapadas – la tapa de cualquier tarro o lata - de frutas o verduras, saldos y remates, arrumes, baldados, puchos – del quechua puchu y se refiere a lo que podemos tomar con las dos manos -, manos, etc.

Y a pesar de los súper e hipermercados, ¿cuantos de nosotros no discutimos con el vendedor de pescado los domingos en la mañana porque la mano solo tiene cuatro unidades, alegando si es una mocha olvidándonos que la medida hacer referencia a los pescados que caben en ella?