Síndrome del ojo electrónico

25 septiembre 2012

Hace rato quería decir algo ante esa avalancha de gente fotógrafa que se multiplica dia a dia. Gente que armada con su móvil, con su cámara interrumpen e irrumpen en cualquier acto y sin importarles nada empiezan a disparar sus gadgets. Gente que ante cualquier llamado de atención esgrime aquello que si hay alguna ley que lo prohíba y que ellos están en su pleno derecho.

Y como dice el señor Humberto Eco en este articulo, gente que nunca mas vera las fotos, que ni recordara el evento hasta el próximo dándole validez una vez a esa máxima que ha hecho carrera: Marica pa que buscarlo si eso está en internet, solo haz clic y ya (aquí ellos reemplazan internet por su PC o portátil o tableta o pendrive y ya)

Síndrome del ojo electrónico Por: Umberto Eco. Hace algún tiempo estaba dando una conferencia en la Academia Española en Roma —o, más bien, tratando de darla—. Me distraje por una luz intensa que brillaba en mis ojos y me hacía difícil leer mis notas: era la luz de la cámara de video del teléfono celular de una mujer en el público. Reaccioné en una forma muy resentida, comentando (como usualmente lo hago ante fotógrafos impertinentes) que de acuerdo con la adecuada división del trabajo, cuando yo estoy trabajando ellos debían dejar de trabajar. La mujer apagó su cámara, pero con un aire oprimido, como si yo la hubiera sometido a una verdadera afrenta.

Apenas este verano en San Leo, cuando la ciudad italiana estaba lanzando una iniciativa en honor del paisaje de la zona de Montefeltro que aparece en las primeras pinturas renacentistas de Piero della Francesca, tres personas me estaban cegando con los destellos de sus cámaras y me detuve para recordarles las reglas del comportamiento adecuado. Debe tomarse en cuenta que, en estas dos ocasiones, la gente que estaba grabando no pertenecía a equipos profesionales de fotógrafos y no habían sido enviados a cubrir el evento; eran sólo personas supuestamente educadas que habían acudido por voluntad propia como público a lecturas que requerían cierto grado de conocimiento. No obstante, mostraban todos los síntomas del “síndrome del ojo electrónico”. Al parecer, prácticamente no tenían el mínimo interés en lo que se estaba diciendo; todo lo que deseaban, aparentemente, era grabar la ocasión y, quizá, subirla a Youtube. Habían renunciado a prestar atención al momento y optado por grabar con sus teléfonos celulares en lugar de observar con sus propios ojos.

Este deseo de estar presente con un ojo mecánico en lugar de con un cerebro parece haber alterado mentalmente a un número significativo de gente que normalmente es educada. Los miembros del público que estaban tomando fotografías y filmando videos en Roma y San Leo probablemente salieron de allí con algunas imágenes, pero sin tener idea de lo que habían visto. (Tal comportamiento está quizá justificado cuando se ve a una nudista, pero no en una conferencia académica). Y si, como imagino, estos individuos van por la vida fotografiando todo lo que ven, están condenados a olvidar hoy lo que grabaron ayer.

En varias ocasiones he hablado acerca de cómo dejé de tomar fotografías en 1960, después de una gira para conocer catedrales francesas que yo había fotografiado como un demente. Al regresar a casa del viaje me encontré en posesión de una serie de fotografías muy mediocres, y ninguna memoria real de lo que había visto. Arroje la cámara y durante mis viajes posteriores sólo he grabado en mi mente lo visto. He comprado excelentes tarjetas postales, más que para mí, para otros, para recuerdos futuros.

Una vez, cuando tenía 11 años, me topé con una conmoción inusual en una avenida importante. Desde la distancia vi las secuelas de un accidente. Un camión había golpeado a un carromato que un granjero manejaba, acompañado por su esposa. La mujer había sido arrojada al suelo. Su cabeza se había roto y ella yacía en un charco de sangre y materia cerebral. (Todavía recuerdo con horror que, en ese momento, a mí me parecía como si un pastel de crema y fresas se hubiera estrellado en el asfalto). El esposo de la mujer le sostenía la cabeza, llorando desesperadamente. No me acerqué mucho, porque estaba aterrado. No sólo era la primera vez que veía un cerebro desparramado en el suelo (y afortunadamente fue la última), sino que era también la primera vez que estaba en presencia de la muerte. Y la angustia y la desesperación.

¿Qué habría pasado si yo hubiera tenido un teléfono celular equipado con una cámara de video, como las que tienen todos los chicos hoy en día? Quizá hubiera grabado la escena para mostrarle a mis amigos que había estado allí. Y quizá hubiera subido mi tesoro visual a Youtube, para deleitar a otros devotos del Schadenfreude. Después de eso, ¿quién sabe? Si hubiera continuado grabando tales desgracias, me habría hecho totalmente indiferente al sufrimiento de otros.

En lugar de eso, conservé todo en mi memoria. Setenta años después, la imagen mental de esa mujer me sigue rondando y, de hecho, me ha enseñado a identificarme con el sufrimiento de otros en lugar de ser indiferente a él. No sé si los jóvenes actuales tendrán las mismas oportunidades que yo de madurar al llegar a la edad adulta. Para no hablar de todos los adultos que, con los ojos pegados a sus teléfonos celulares, ya se han perdido para siempre. * Novelista y semiólogo italiano.

el tweet

Alguna vez posteamos esto tomado de unas imágenes que andaban por la Red donde jocosamente manifestaban que así seria nuestra nueva Barranquilla; nadie paró bola, pensaron que era como demasiado miserableza comparar la labor de nuestros dirigentes con esas irrealidades. Pero no, la vaina es en serio así que para que no nos cojan con la boca abierta resolvimos brindarte la oportunidad de leer ese post con las nuevas aseveraciones de nuestros dirigentes. Y la vaina no es con estampillas es con #Valorizacion2 pues la #Valorizacion1 reposa quien sabe en qué banco

Gracias a la creación de cualquier cantidad de estampillas en este estado filatélico el distrito logro los ingresos necesarios para restaurar nuestra urbe y hacerla a la medida de nuestros sueños.

O usted era de los que creía que cuando hablaban la ficha la pones tu ellos se llevaban la paraa o todos los impuestos recaudados en la primera oportunidad se iban en viajes a Paris, a Disneyworld, compra de jugadores o ampliación de tiendas?

O que todos los arbolitos de mataratón y maticas de verdolaga se las habían comido los burros?  Nada de eso y para corroborarlo alguien envió a este sitio una muestra de los proyectos que pronto serán ejecutados para que vean que soñar paga.

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Este material llego a mi buzón – circula libre por la red - y lo reproduzco a la espera que su autor se referencie para el crédito respectivo. 

200 años de ser VILLA

29 agosto 2012



200 años de ser erigida Villa que no ciudad. O es lo mismo, dime tu?

Tomada del Directorio Comercial Pro Barranquilla, editada por Enrique Rasch Islas (1928)

Cuando no habían aviones…

15 agosto 2012

snicolascontext

Otra vez desde el Sardinel

14 agosto 2012

Plazas y Parques. A raíz del cobro de Valorización la Alcaldía Distrital ha iniciado una campaña mediática donde nos embuten los beneficios de este pago y vuelve y juega lo de las plazas en la ciudad. Según parece 7 sitios van a ser intervenidos generando espacios lúdicos, según ellos; de miedo, según nosotros.

Y no es ser agua fiestas pero tienen un espacio para corroborar lo que digo, allí mismo tenemos un laboratorio que en una tarde te mostrara el futuro de estos espacios. Ve y siéntate en la plazoleta del Cementerio Universal. Allí hay un CAÍ y otros espacios pero además hay un sinnúmero de viciosos que amenizan el ambiente con sus fogatas, peleas y azare a los transeúntes. Como des papaya (término acuñado por el gobierno) terminas con tus pertenencias donde el jíbaro.

Así que no bastan las animaciones, las puestas en escena 3D de estos posibles espacios sino su mantenimiento, seguridad y lo más importante apropiación de la comunidad de ellos para su disfrute. Ve al Cementerio y ve el futuro.

Escenarios deportivos. No sé si estaré errado pero creo que los que conectan a los administradores del distrito con la comunidad son los periodistas. Asignados por los medios informativos tienen como misión informar de manera sencilla todas las obras y directrices que toman quienes nos dirigen.

Pero, agregaría yo, debieran ser personas que no traguen entero, que mantengan una libertad de opinión (iluso que es uno) y logren mostrar todas las aristas que tiene cualquier emprendimiento de la alcaldía y la gobernación.

Esto, lo anterior, con el fin de pasar a inquirir por algo crucial imbuidos como estamos en esta fiebre de medallas que nos trajimos de Londres2012 Cuando inauguraron el complejo deportivo de la Universidad del Atlántico no manifestaron que uno de estos escenarios, la piscina para no dar tanta vuelta, tenía las medidas y requisitos para que nuestros deportistas pudieran prepararse para cualquier justa? Porque ahora los mismos deportistas salen con que estos requisitos no se cumplen, que a la larga es una poza de chapuzones y ya? Y los #comunicadores solo atinaron a repetir lo que les decían los políticos del momento.

Y, que paso en la llamada Piscina Olímpica? Que paso en ese contrato donde solo le echaron un jua jua al escenario pero lo más importante, las mediadas y requisitos reglamentarios no se cumplieron y ya lleva cerrada bastante rato muy a pesar que el gobernador Verano la inauguro con bombos y platillos? Y los #comunicadores solo atinaron a repetir lo que les decían los políticos del momento.

Y no solo la Piscina Olímpica ni la de la Universidad del Atlántico tiene estos problemas, las canchas entregadas en el boulevard de Simón Bolívar tampoco cumplen medidas así como tampoco las tendrán las que entregaran con los parques próximos a inaugurar. O sea, denle los contratos al que sabemos y hagan cualquier chambonada que aquí todos tragan entero, no hay interventoría ni ciudadanos celosos con su entorno. Y los que elegimos pa cuidarnos la ciudad, los honorables concejales que? Ahí, viendo realities y peleando por la marrana.

Teatro Murillo

13 agosto 2012

colonweb
En su momento uno de los más modernos teatros de Colombia. construido para Cine Colombia S.A por el arquitecto Miguel Carrerá. Hoy abandonado a la buena de dios hasta que un ‘comerciante’ caritativo lo convierta en centro comercial. Barranquilla florecida.

Comentario aclaratorio:
Este es el teatro Murillo. El Colon también lo diseño y construyó Carrera para el empresario judío Pinke Fivard. En la remodelación de la calle Murillo a mediados de los sesenta, le tumbaron la fachada para la horrible actual de ladrillos rojos.

Motivo para un son a Curramba

05 agosto 2012

Comparto la lectura de esta columna de Haroldo Martínez publicada el día 3 de agosto en el periodico El Heraldo. No linkeo pues sabido que este periódico cada vez que entra a ‘mantenimiento’ termina descartando los links, parte de esta virtualidad online que nos une.  

Motivo para un son a Curramba. Primero, los instrumentos básicos para armar un cuarteto y empezar a escribir la lírica: un tres cubano, bongó, maracas y contrabajo. Afinación, quinquín concón. Hey, muchachos, ¿qué tal si arrancamos con un ritmo cercano al bolero antes de entrar al Joeson? Oquei, va pa esa. Un, dos, tres, ¡cuá! ¿En qué te has convertido, bella mujer, con esos modales que no pueden ser, con ese feo disfraz que no te queda bien? ¡Hey, aguanten un momento! ¿Qué pasó? El tres va punteando mucho y no me gusta cómo suena, necesitamos una base para ese punteo, traigan una guitarra.

Ya somos un quinteto. No importa, probemos. ¿Repetimos la primera frase? No, vamos con la segunda. Un, dos, tres, ¡cuá! A un año de mi muerte no te veo muy bien, violenta te me has vuelto y yo no sé por qué, si nada te ha faltado dime tú qué fue. ¡Aguanten, aguanten! Y ahora, ¿qué pasó? Su voz ha cambiado mucho en este año, maestro, tiene un timbre más metálico, necesitamos una trompeta para equilibrar en el pregón. Ya somos un sexteto. Mejor, es la estructura básica del son.

Bueno, vamos con la siguiente frase. Yo me fui convencido de dejarte bien, bonita, segura y de modales bien, pero me muero a diario cuando sé de ti, de esas cicatrices que hay ahora en tu piel, con ese poco de armas que andan por ahí cegando vidas sin justificación, arrancando duras lágrimas en cada corazón.

¡Trompeta! Hazte una introducción breve de la marcha fúnebre de homenaje a los caídos y luego un shabadebo dubudaba dubudá tui tui tá, para entrar al Joeson.

Un, dos, tres, ¡cuá!. Ya no me siento seguro en tus esquinas, ando paranoico hasta en la puerta de mi casa, el mecedor sólo lo uso en el patio, la puerta la cierro bien temprano. Ya no me ven pintoso en las verbenas, mucho Pedro Navaja con 38 Smith and Wesson de la especial, sin dientes de oro pero con puñales que brillan igual. A mis amigos les pido que no me llamen, un Juanito Alimaña me puede matar por un celular, no quiero hacer parte del periódico de ayer.

Me dicen que muchos manes se han vuelto locos, que matan a su mujer como si fuera poco, o van al estadio sólo a armar zaperoco, la vida y la propiedad ajena les importa un jopo. ¡Paren, paren! Maestro, ahora viene la parte en la que me dijo tener dudas sobre la inspiración en el contrapunteo entre el sonero y el coro, me dijo algo sobre las autoridades y los habitantes de la ciudad. ¿Lo quiere discutir ahora? Sí, es muy importante.

La situación es bien jodida y uno debe cuidar lo que dice para no entorpecer la labor de los que velan por la seguridad de la polis. El pedazo que no tengo claro es cuáles son las mejores frases para apoyar a las autoridades sin parecer veintejuliero y, también, cómo decirle a los habitantes, sin parecer sapo, que la obligación es de todos, que no hay autoridad que pueda contra la violencia doméstica o ciudadana sin la colaboración de la comunidad, todos somos responsables de todos.

Maestro, ¿ya tiene lista la frase del coro? Es la misma, para poder contagiar a cada persona y se haga responsable de lo que le corresponde para ayudar a la ciudad en lugar de estar quejándose y criticando: ¡Yo a Curramba la arreglo! ¿La trompeta va igual? Sí, dice lo mismo que en aquella canción.

Bueno, maestro Joe, ya amaneció. Vamos para que se recueste un rato porque lo veo un poco cansado, se emocionó bastante. Así es.