Marica si esa vaina es papaya…

28 enero 2009

Así de una te lo espetan cuando quieres ponerle trabas a cualquier actividad.

  • - ¿Quien no sabe hacer una empanada? aplastas la bola de masa, el relleno y pal caldero. -

Y por esa ‘facilidad’ es que los fritos se han convertido en un fututo para llenar de ‘salsas’ A nadie le interesa si están bien hechos, si saben bien, lo abren y échele ‘suero’, ‘guacamole’, salsa rosada’ y más.

Vas donde el cliente y le dejas la cotización. Este se la muestra a su ‘mano derecha’ y enseguida:

  • - Nojoda, que vaina tan cara!!! Este man (refiriéndose al que dejo la cotización) está loco, yo tengo un sobrino que te hace esa vaina pa ya. Ese pelao para todo el día en el aparatejo ese (PC) así que no hay pierde. -

Y así de esta manera se pierde el cliente y el pelaito que para en el MSN todo el día o viendo porno termina haciendo cualquier bodrio como imagen de una empresa.

Dirigiéndote al compadre:

  • - Tengo que buscar un arquitecto para que me cotice lo del plafón a ver si este año hago la terraza bien bacana –

  • - Arquitecto? Estás loco! Tengo a un vale Maestro de obra que es un teso. Te lo traigo mañana y te hace esa vaina en un dos por tres. Arquitecto? Nojoda esos manes tienen que hacer planos y cálculos… no te compliques marica. –

Y así es nuestra cotidianidad. Reduciendo a la mínima expresión cualquier labor profesional. Intentando dizque no complicarnos pero cuando algo falla las consecuencias y costos son peores que si le hubiéramos hechos caso al buen proceder. Somos una generación de toderos, desde los secretarios distritales y departamentales hasta el man de los mandaos en la cuadra.

3 Comentarios:

eMe dijo...

jajajajajajajaja en mi cabeza retumbaba el acento costeño leyendo esas expresiones y veía el moviendo del brazo derecho del barranquillero que desmeritaba el trabajo del otro.


EXITOS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

gerente dijo...

juy, que le pasó?
eso me sonó a desahogo...

Fundación Cinemateca del Caribe dijo...

Completamente de acuerdo, al final sale más caro resolver las cosas que al inicio parecieron tan fáciles. Al César lo que es del César.