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Y bueno les llego la oportunidad esperada a los traficantes de nostalgias. Desde hoy vera en su entorno a cualquiera enfundado en su camiseta ‘Homenaje al Joe’ y como si esto no bastara también oirá cualquier orquesticas ventu interpretando sus éxitos y al cantante en una paranoia total bailara y tocara los palitos imitándolo queriendo hacerse los favores del publico. Y miles de Joes desfilaran en los desfiles imitando cualquier gesto suyo. Pa jodelos.

Por favor, ¿por qué  le arrebataste sin más su identidad ancestral al queridísimo Joe? ¿Por qué lo subiste en ese horrendo pedestal que parece hecho con tubos de PVC? El Joe no era un dictador, no era un Stalin ni un Mussolini, sino un hombre del Caribe blanco-azul, un hombre de carne y pueblo, que se abría a todos, que se dejaba tocar de todos, que participaba del Universo como un Centurión de la noche. El Joe era un artista de finísima sensibilidad acústica; ¿por qué le pusiste, sin ninguna consideración, esas manotas desproporcionadas, que más parecen las de Terminator que las de un músico?

Si hay una estatua que debía estar a ras de suelo, para que todo el mundo la tocara, es justamente la estatua de El Joe, si hay una obra que debió ser interactiva y dinámica, amorosa a manos llenas, como lo fue toda la vida de este ser extraordinario, sus canciones, su sonrisa, su baile, sus mujeres, sus gestos, sus públicas ternuras, sus dolores y quebrantos, también conocidos, si había una obra que era preciso concebir en términos que fueran más allá de la cacareada posmodernidad, a la vanguardia, era esta obra sobre el inigualable Álvaro José Arroyo.

Pero no, en su lugar, nos dejaste un gordazo sin identidad, ensacado y pasadísimo de moda, una estatua concebida y ejecutada a la carrera, para cumplir con un contrato, que ya hubiera sido considerada old fashion en tiempos de Auguste Rodin. Por favor, que la próxima vez los monumentos públicos se adjudiquen mediante convocatorias también públicas.

LER MAS:
Al pie de la estatua del Joe
Eykol Arroyo canta para homenajear a su padre

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